2008-09-30 19:47:14

Dudo si me quiero casar

Hoy luego de 4 largos años hemos decidido con mi novio casarnos. Parece mentira que por fin mi sueño de niña se pueda hacer realidad. Pero no sé lo que me pasa porque dudo si lo quiero hacer. Me siento insegura por las peleas que últimamente hemos tenido.

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Dudo si me quiero casar

Juntos somos profesionales, incluso, fuimos compañeros de universidad y tenemos una oficina de negocios.

En el campo profesional nos ha ido bien. Nos entendemos y hemos sacado adelante proyectos que a los ojos de los demás son de gran importancia.

La cosa es que como pareja él es muy dominante, machista, orgulloso, impulsivo y últimamente celoso.

Yo por el contrario soy tranquila, conciliadora, muy razonadora, organizada y confío plenamente en él.

Creo que el problema es saber dialogar. ¿Qué me puede decir al respecto?

Respuesta

Distinguida señorita: Tal como describe su relación, el conflicto principal radica en la falta de comunicación afectiva.

Su desempeño profesional ha sido exitoso, lo cual facilita la unicidad de criterios para entablar un diálogo productivo y edificante.

Aprovechando el grado de optimismo, confianza y seguridad que demuestra su novio al haber decidido casarse, propicie una salida fuera de la ciudad a un lugar donde puedan conversar libremente sin interrupciones ni presiones.

Recordarán aspectos positivos de su noviazgo desde que se conocieron, resaltarán cualidades y habilidades pero igualmente reconocerán sus defectos.
He ahí la importancia de dicho encuentro. Se comprometerán a cambiar o mejorar los aspectos que cada uno reconoce como negativos, contraproducentes o dañinos para la convivencia en pareja.

Será el comienzo de una etapa edificante que terminará con la bendición ante un altar de su bella relación. ¡Felicitaciones!

Reflexión

Nadie puede pretender amar aquello que no conoce. Cada ser humano es un misterio en sí mismo al considerarse único, especial e irrepetible.
Descubrir quién es, cómo es, qué desea ser hacia el porvenir se convertirá en tarea propia del noviazgo, dirigido hacia la consolidación de una relación afectiva seria.

No basta sentir la presencia de quien impacta los sentidos. Debe explorar y reconocer si puede a futuro complementar su existencia bajo un vínculo matrimonial.

El diálogo cercano, sincero, prudente y maduro será facilitador de una convivencia enriquecida con la comprensión, el respeto y el amor verdadero.

Espere para el próximo miércoles:

¿Ser adolescente es un problema?

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Publicada por: jdiaz@vanguardia.com Jorge E. Díaz