2008-12-05 22:36:37

Padre de Brayan suspendió la búsqueda de su pequeño

Las esperanzas de Lucio Gonzáles de rescatar el cuerpo sin vida de su hijo caído al Magdalena la tarde del pasado lunes, se desvanecieron ayer al mediodía, cuando al llegar a Las Palmeras, punto señalado el jueves, no encontró más que un cementerio de animales muertos.

Comparta este artículo ›

Padre de Brayan suspendió la búsqueda de su pequeño

“Ahí estaba, no es que nos hayamos confundido, de verdad que ahí estaba”, expresaron los pescadores que lo avistaron anteayer. “Era un niño de tez morena, pantaloneta y botas pantaneras”, expresaron. Justo las características reportadas por la Defensa Civil de San Pablo, sur de Bolívar.

El padre caído en llanto decidió suspender la búsqueda de su pequeño de manera voluntaria, luego de escuchar de los expertos las explicaciones de qué pudo haber pasado. “Cuando un cuerpo sin vida está en el agua por más de tres días, es muy probable que pierda consistencia y se hunda”, indicó Yadira González, presidenta de la Defensa Civil de San Pablo.

El otro cuerpo

Perdido. Así también quedó el cuerpo del otro menor que también fue avistado por pescadores en el río Magdalena, pero a la altura de la vereda El Guayabo, en inmediaciones del corregimiento Vijagual, jurisdicción de Puerto Wilches.

La Presidenta explicó que cuando fueron a rescatarlo, pese a que esa es labor exclusiva de la Fiscalía General de la Nación, el cuerpo ya no estaba. De él, sólo se conoció que era el de un niño de piel blanca.

Publicidad
Publicada por: jhurtado@vanguardia.comJulia Hurtado Isaza