2008-12-11 05:00:00

A 60 años de la Declaración de los Derechos Humanos

Ayer 10 de diciembre de 2008, se realizó en todo el mundo la conmemoración del 60º aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, documento que ha sido fuente de inspiración para la gran mayoría de las naciones en el esfuerzo por lograr el respeto por la dignidad de los seres humanos y la protección y defensa de sus derechos  y  libertades fundamentales.

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A 60 años de la Declaración de los Derechos Humanos

Recordar su surgimiento en 1948, en una época dolida por el holocausto y bajo la conciencia de la desigualdad social que aún persiste, la Carta de los Derechos Humanos es en mi concepto el documento más significativo escrito con el anhelo de lograr la superación de la exclusión, la injusticia y la discriminación, inspirando la utopía que anhela llegar a sociedades de valoración y de respeto entre todas las personas independientemente del color de la piel, el sexo, la religión y la procedencia social. Muchas personas dicen que a 60 años de su pronunciamiento, en la mayoría de los países del mundo se vulneran estos derechos consagrados, insinuando su ineficacia.

Personalmente, considero que esta Carta es un norte de futuro, y que es nuestra obligación, la de todos y todas difundirla, conocerla, extenderla, pues aún muchos seres humanos viven su vida sin su conocimiento, rodeados de situaciones de injusticia social y económica, y con muy pocas posibilidades de cambio de su condición vulnerada. Los derechos humanos en Colombia cada día cobran mayor sentido y el gobierno se ve cuestionado a nivel internacional por el incumplimiento y la falta de garantía de los mismos.

Comparto el mensaje de la Sra. Louise Arbour, Alta Comisionada para los Derechos Humanos, quien expresa al mundo que “un elemento esencial de la protección de los derechos humanos es la difusión amplia de los conocimientos y el fomento de la comprensión entre las poblaciones de cuáles son sus derechos y cómo pueden defenderlos”. La Declaración pertenece a todos y cada uno de nosotros y corresponde a los que aún no la conocen, leerla, estudiarla, promoverla y reivindicarla como nuestra.

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Publicada por: ISABEL ORTIZ PÉREZ