2008-12-18 05:00:00

Mensaje navideño

Jesús nació en tiempos del emperador Augusto, siendo rey de Judea, Herodes. Aunque se le llama de Nazareth, afirma San Lucas que vino al mundo en un pesebre de Belén, cinco millas al sur de Jerusalén, donde María y José se encontraban de paso por haber ido a empadronarse a la ciudad de su estirpe.

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Mensaje navideño

Su doctrina difundida inicialmente por Judea, Samaria y Galilea, fue objeto de críticas y reproches. Fariseos y saduceos no creyeron en él y lo tuvieron por impostor; mas aún conspirarían hasta fraguar su muerte. Empero, no lograron deslucirla y se enraizó en el corazón de nuestras civilizaciones, hasta nuestros días.

El espíritu de la Navidad no es fácil definirlo. Esta en el aire, en la sonrisa de la gente, en el azúcar de las pastelerías, en el abrazo fraterno y en cierto pacifico sentimiento de amistad entre las personas. Pero también se encuentra en la cara absorta del niño de la calle, que aplasta su nariz observando a través del cristal de las jugueterías y de los almacenes de viandas, con la trágica nostalgia de lo inalcanzable. El poeta francés Rimbaud a propósito de lo señalado, afirmaba: “Niños mendigos...

Ha nevado, al tragaluz iluminado los pobres van...” En sociedades como ésta, donde existe tanto desequilibrio social, y los contrastes y actitudes de sus integrantes, sublevan el espíritu aun de los más indiferentes, resulta oportuno expresar nuestro sentimiento de solidaridad con los más desprotegidos, pero no solo de palabra, sino de obra.

Llega la magia de la Navidad, las estrellas brillan más en el firmamento y nos permiten evocar aquellos sueños e ilusiones que tuvimos en la niñez. El pan horneado huele en la tarde de un día cualquiera, pero su aroma es más intenso en los días de Navidad. Para los que tenemos el privilegio de disfrutar las navidades, y para aquellos que continúan con su calvario de pobreza, lo ideal es abrigar la esperanza, de que cada año, seamos más los que podamos gozar de una mejor y franca convivencia.

Nota: Paz y felicidad para todos, en especial para mis distinguidos lectores. Por vacaciones, esta columna reaparecerá hasta el 15 de enero de 2009.

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Publicada por: RAFAEL GUTIÉRREZ SOLANO