2008-12-20 05:00:00

Amor y paz en la diversidad

La Navidad (latín: nativitas, ‘nacimiento’ ) es una de las fiestas más importantes del cristianismo, junto con la Pascua y Pentecostés, que celebra el nacimiento de Jesucristo en Belén.

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Amor y paz en la diversidad

Esta fiesta se celebra el 25 de diciembre por la Iglesia Católica, la Iglesia Anglicana, algunas otras Iglesias protestantes y la Iglesia Ortodoxa Rumana, y el 7 de enero en otras iglesias ortodoxas, ya que no aceptaron la reforma al calendario juliano, para pasar a nuestro calendario actual, el gregoriano, por su reformador, el papa Gregorio XIII.

Los angloparlantes utilizan el término Christmas, cuyo significado es ‘misa (mass) de Cristo’. En algunas lenguas germánicas, como el alemán, la fiesta se denomina Weihnachten, que significa ‘noche de bendición’. Las fiestas de la Navidad se proponen, como su nombre indica, celebrar la natividad (o sea, el nacimiento) de Jesús de Nazaret.

Fiestas no cristianas del 25 de diciembre

Los orígenes de la celebración de la Navidad el 25 de diciembre se ubican en las costumbres de los pueblos de la antigüedad que celebraban durante el solsticio del invierno (desde el 21 de diciembre) alguna fiesta relacionada con el dios o los dioses del sol, como Apolo y Helios (en Grecia y Roma), Mitra (en Persia) y Huitzilopochtli (en Tenochtitlán), entre otros. Algunas culturas creían que el dios del sol nació el 21 de diciembre, el día más corto del año, y que los días se hacían más largos a medida que el dios se hacía más viejo. En otras culturas se creía que el dios del sol murió ese día, sólo para volver a otro ciclo.

En Persia (actual Irán) se celebraba, hace cuatro mil años, y coincidiendo con el solsticio invernal, Yalda, el natalicio del dios solar Mitra, el dios de la luz, la antigua divinidad meda—persa).

Los romanos celebraban el 25 de diciembre la fiesta del “Natalis Solis Invicti” o “Nacimiento del Sol invicto”, asociada al nacimiento de Apolo. El 25 de diciembre fue considerado como día del solsticio de invierno, y que los romanos llamaron bruma; cuando Julio César introdujo su calendario en el año 45 A. C., el 25 de diciembre debió ubicarse entre el 21 y 22 de diciembre de nuestro calendario gregoriano.

De esta fiesta, los primeros cristianos tomaron la idea del 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Jesucristo. Otro festival romano llamado Saturnalia, en honor a Saturno, duraba cerca de siete días e incluía el solsticio de invierno. Por esta celebración los romanos posponían todos los negocios y guerras, había intercambio de regalos, y liberaban temporalmente a sus esclavos. Tales tradiciones se asemejan a las actuales tradiciones de Navidad y se utilizan para establecer un acoplamiento entre los dos días de fiesta.

Los egipcios festejaban en invierno el nacimiento de su dios solar Horus, hijo de Osiris e Isis. Según la mitología, Horus nació de la virginal Isis, de manera análoga a la imagen cristiana de Cristo y la Virgen María.

Germanos y escandinavos celebraban el 26 de diciembre el nacimiento de Frey, dios nórdico del sol naciente, la lluvia y la fertilidad. Los mexicas celebraban durante el invierno el advenimiento de Huitzilopochtli, dios del sol y de la guerra, en el mes Panquetzaliztli, que equivaldría aproximadamente al período del 7 al 26 de diciembre de nuestro calendario.

Por esa razón, y aprovechando la coincidencia de fechas, los primeros evangelizadores, los religiosos agustinos, promovieron la sustitución de personajes y así desaparecieron al dios prehispánico y mantuvieron la celebración, con características cristianas.

El 25 de diciembre de los cristianos

El monje Dionisio Exiguus fue encargado por el canciller papal Bonifacio de calcular la fecha de la Pascua, y aquel decidió utilizar el nacimiento de Cristo como punto de referencia, en vez del sistema que se utilizaba.

Calculó que Jesús nació el 25 de diciembre del año 753 AUC (ab urbe condita, desde la fundación de Roma), tomando entonces el año que apenas comenzaba, 754 AUC, como el año 1 D.C. Este sistema no fue aceptado en aquella época, aunque siglos después fue adoptado por varias poblaciones hasta convertirse en el sistema predeterminado por de facto. La fecha del 25 de diciembre fue adoptada como la fecha de la Navidad, aunque no se sabe cómo Dionisio la calculó.

Mucho tiempo después se descubrió que el sistema de Dionisio era inexacto, ya que había calculado erróneamente la fecha del nacimiento de Jesús. Dionisio estableció el año inicial de la era D.C. entre 5 y 7 años después del que debió haber sido, por lo que Jesús nació aproximadamente entre el año 5 a. C. y 7 a.C.

El sistema no pudo ser alterado ya que la mayoría del mundo lo había adoptado, y hacer un cambio tan radical sería totalmente difícil. Es por esto que al ver el nacimiento de Jesús en un año anterior al año 1 no debe sonar extraño, pues se debió a un error. No se contó el año 0, porque en la numeración romana ni el la griega hay 0.

 

 

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Publicada por: REDACCION CULTURAL