2008-12-22 05:00:00

Creencias religiosas que separan

Reynaldo es un padre de familia de 48 años. Desde hace 11 está casado, y afirma que las primeras dificultades para ponerse de acuerdo con su actual esposa comenzaron en el mismo momento que le propuso matrimonio. Mientras él quería casarse en ceremonia católica, ella quería algo diferente debido a que es evangélica.

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Creencias religiosas que separan

“De ninguna manera quería casarse a mi manera, pero finalmente accedió. Y aunque me propuso que después nos casáramos como lo indica su religión, yo no quise. No tenía sentido casarse dos veces”, afirma Reynaldo.

Por la negativa de este hombre, su relación cayó en continuas discusiones. Finalmente, su esposa decidió cambiarse a la religión de él para no provocar que los menores se enfrentaran a una división de religiones.

Aunque Reynaldo y su cónyuge lograron superar las dificultades, para otras parejas la diferencia de creencias se convierte en un obstáculo.
¿Cómo ponerse de acuerdo? A esta y más preguntas respondieron profesionales y expertos en el tema.

Una decisión

Llegar al altar, hacer una gran fiesta y disfrutar de una luna de miel, es el sueño que muchas personas esperan hacer realidad. Sin embargo, con lo que no cuentan, es que existe la posibilidad de que su compañero no tenga las mismas creencias religiosas.

El psicólogo social y comunitario Freddy Hernando Cristancho Rincón, advierte que enfrentar este tipo de situaciones es un reto para la relación y debe superarse con madurez. Además, es necesario recordar que para algunos el día del matrimonio es el más hermoso de su vida, por lo cual cada uno debe estar dispuesto a ceder en la medida que los dos puedan hacer realidad lo que quieren para esta fecha.

“Cada persona tiene derecho de creer y tener el culto que desee, y si por ese culto quiere casarse puede hacerlo. La idea no es hacer las cosas por darle gusto al otro, sino sentir la alegría de estar formalizando el amor que se tienen”, afirma el psicólogo.

La decisión, agrega el profesional, debe tomarse sin pretender influenciar cambios.

Freddy Hernando señala que si se decide compartir la vida con una persona de diferente pensamiento o postura espiritual, deben tener claro que en determinado momento de la vida se van a contradecir en la manera de ver las cosas.

“Si los dos deciden no adquirir ningún tipo de compromiso formal para no ir en contra de las creencias familiares y personales, es válido mientras no genere enfrentamientos y discusiones al respecto”, dice Cristancho Rincón.

¿Cómo ponerse de acuerdo en los parámetros de crianza de los hijos? El psicólogo señala que Papá y mamá deben enseñarles la parte espiritual a los menores sin crear confusiones ni imponiendo determinadas actuaciones o comportamientos. La idea es que cada hijo tenga la posibilidad de inclinar su creencia espiritual sin que nadie lo obligue a nada.

Los padres deben ser argumentativos, explicar sin demeritar cada detalle del otro y respetuosos para aceptar las decisiones que los hijos vayan tomando a medida que asuman su propia identidad. Si papá y mamá no se ponen de acuerdo al momento de educar en la religión a sus hijos, puede traer como consecuencia que los hijos sean inseguros, vacíos, con muchas preguntas sin resolver, entre otros.  

A tiempo

De acuerdo con la orientadora de familia Olga de Fonseca, las parejas deben hablar con anticipación de lo que implican sus diferencias religiosas. Muchos dicen “después hablamos de eso” porque no le dan la importancia que merece, asumiendo que lo que más importa es el deseo que los dos tienen de estar juntos.

“Cada uno debe vivir la religión que escogió. Los dos deben sentarse a hablar para expresar lo que sienten de acuerdo con su fe. Cuando llegan los hijos, permitirle que vaya al culto al que va el progenitor que es más comprometido con la religión o a los dos cultos para que cuando crezca pueda escoger lo que quiere”, señala la orientadora.

LISTA
Para tener en cuenta
El psicólogo y consultor en desarrollo humano, Carlos Guillermo Mahecha Montaña, sugiere:

1 No esperar a que el niño escoja cuál religión quiere vivir. Esta decisión debe tomarla cuando ya tenga conciencia responsable de sus actos.
2 No inculcar a un hijo una religión y a otro hijo otra. Esto podría atentar contra la unidad familiar.
3 No decirle que existen dos dioses diferentes, porque pueden confundirse más y de manera innecesaria.
4 No descalificar la religión de la pareja en presencia de los hijos.
5 Enseñarle a los menores que mientras ellos van con uno de sus progenitores a un culto religioso, el otro progenitor debe ir a otro. Se debe enseñar el respeto por los espacios en este aspecto.

El amor entre los dos no debe ser posesivo, sino dotado de alta dosis de tolerancia. Es importante negociar sus desacuerdos y llegar a un consenso recíproco que les permita a ambos ser libres pero responsables del compromiso que asumieron por amor. Que prime el respeto entre los dos, los encuentros armoniosos, la comunicación fluida y la entrega. Afirma la psicóloga Luz Elena De la Rosa Puello, experta en psicoterapia de pareja.

LA VOZ DEL EXPERTO
Es una negociación
Carlos Guillermo Mahecha Montaña / Psicólogo y consultor en desarrollo humano

“Muchas parejas buscan ponerse de acuerdo en el rito religioso con el que se casarán cuando tienen la fecha del matrimonio cerca. Lo mejor es que esto se hable y acuerde a lo largo del noviazgo para que no tengan que tomar decisiones a última hora y que posiblemente no sean las que más convenzan a cada uno.

El primer paso debe ser el de reconocer para quién de los dos es más importante la religión. De esta manera, el que no sea tan aferrado puede ceder a los intereses del otro. Sin embargo, cuando para los dos es importante, existen múltiples opciones como casarse por las dos religiones, si éstas lo permiten, o casarse por lo civil y cada uno siga con su religión.

Si definitivamente no pueden ponerse de acuerdo porque ninguno está dispuesto a ‘dar el brazo a torcer’, esto puede ser la señal de que en el futuro la relación tendrá dificultades para establecer acuerdos.

Cuando existen hijos de por medio, deben ser formados con la religión del progenitor más aferrado, quien, del mismo modo, podrá educar de manera más conciente y responsable en los valores espirituales. No es recomendable que papá y mamá opten por no formar en ninguna religión, porque los niños deben manejar un criterio moral para que no tengan problemas con su entorno”.

 

 

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Publicada por: sdiaz@vanguardia.comSergio Emiro Díaz Santos