2008-12-28 04:10:55

Los Santos Inocentes

En el santoral católico se celebra hoy, 28 de diciembre, el día de los santos inocentes en conmemoración de la supuesta masacre de los niños de Belén mandados a asesinar por orden del rey Herodes con el fin de desaparecer al recién nacido Jesús, a quien consideraba una amenaza para su trono pues las profecías lo anunciaban como el rey de los judíos.

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Los Santos Inocentes

Aunque hoy existen dudas sobre la veracidad de este episodio ya que solo aparece mencionado en el evangelio de Mateo mientras que los otros tres evangelistas lo ignoran, no es extraño que hubiera sucedido dados los antecedentes sanguinarios de Herodes.

En efecto, según cuenta el historiador judío Flavio Josefo, a Herodes no le temblaba la mano para asesinar a cualquier sospechoso de querer derrocarlo. Así hizo ejecutar a una de sus diez esposas y a varios miembros de su familia, y como si fuera poco eliminó a dos de sus propios hijos por rumores de que conspiraban para derrocarlo. Luego ejecutó al otro hijo que había levantado esos rumores, por intentar envenenarlo.

Con esa fama, no es raro que el evangelista Mateo hubiera querido tomar esa historia, no importa mucho que fuera falsa o verdadera, para reforzar el mensaje que quería transmitir a los primeros cristianos convertidos del judaísmo; que Jesús era el nuevo Moisés nacido para lograr la liberación definitiva de su pueblo.

Y así como Moisés había sido salvado de las aguas y sobrevivido a la orden del Faraón de matar a todos los niños judíos en Egipto, Jesús también había escapado de la masacre de Herodes.

Para nuestros días y circunstancias, el simbolismo de los niños inocentes tiene significados adicionales que deben servir para reflexionar sobre la degradación del conflicto interno que vive el país y la insensibilidad que se ha ido apoderando de nuestra sociedad frente a hechos que en otras partes generarían fuertes reacciones.

Una de las cosas que impresionan al leer la historia de Herodes es constatar el escaso valor que tenía la vida humana en esas sociedades. La razón de estado, que no era otra que el rey pudiera conservar su trono, justificaba que el soberano eliminara a cualquiera que lo amenazara. Sus propios familiares, o muchos niños inocentes cuyo único delito fue haber nacido en el lugar equivocado y en el tiempo equivocado, podían ser asesinados sin que nadie le pidiera cuentas al rey, ni hubiera tribunal alguno que lo juzgara, ni al imperio romano le importaran esas muertes si se conservaba la paz en sus provincias.

Para fortuna de la humanidad, la civilización ha avanzado mucho dejando atrás esas épocas de barbarie. El Renacimiento, la Ilustración y la Revolución Francesa elaboraron y difundieron el ideal de los derechos del hombre y el ciudadano, y después de muchas guerras, incluidas las dos mundiales del siglo pasado, y millones de muertos, hoy este ideal de respeto a la vida de cualquier persona hace parte de las leyes de todos los países y de las costumbres de muchos, pero no de todos.

Para un colombiano del común debe ser un hecho absolutamente sorprendente que un joven muerto por la Policía haya desatado masivas protestas sociales en Grecia y movimientos de solidaridad en varios países europeos.

¿Qué pasa en esas sociedades donde una sola víctima inocente genera tan fuertes reacciones capaces de paralizar el país entero? ¿Por qué en Colombia, ya no uno sino miles de inocentes desaparecidos en ejecuciones extrajudiciales, líderes indígenas muertos en confusas operaciones militares o sindicalistas asesinados no generan ya casi ninguna reacción pública?

Es triste tener que admitirlo, pero en Colombia se ha depreciado el valor de la vida humana y los muertos se han convertido solo en frías estadísticas de un conflicto que el gobierno se niega en reconocer. Por eso debemos apoyar la iniciativa de Ciudadanos por la Vida impulsada por Mockus, Rudolf Hommes y Claudia López, porque el respeto a la vida de cualquier persona debe volver a ser el valor supremo de nuestra sociedad.

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Publicada por: MAURICIO CABRERA GALVIS