2009-01-03 05:00:00

El cara y sello de tiempos no tan buenos

Lograr establecer lo que viene para Colombia y los colombianos en el a√Īo que ha empezado a andar es una labor que comienza haci√©ndosele preguntas a la actualidad para interpretarla y de tal arte entresacar deducciones y fijar posiciones que ir√°n trenzando la nueva y siempre cambiante realidad, que es m√°s compleja y rica que el hoy.

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El cara y sello de tiempos no tan buenos

Ello es m√°s palpitante en un pa√≠s tan rico en historias y aconteceres sorprendentes como Colombia, los que son m√°s exquisitos que esa forma empobrecedoramente simple, a veces tan parcial, con que los analistas y los comunicadores sociales¬† pintan, interpretan y transmiten los hechos a la opini√≥n p√ļblica, tejiendo sobrevelos que luego son cubiertos por los que aportan otros, trenz√°ndose una cantidad tal de versiones que se hace imposible comprender la dimensi√≥n real de lo que ha ocurrido y c√≥mo ser√° su desenvolvimiento. Por eso cuando se trabaja en lo sucedido para de ello deducir las nuevas realidades, las decisiones que se toman son poco atinadas, en blanco y negro, alejadas de las necesidades. Y las consecuencias no se hacen esperar. ¬†

Pero eso no es todo pues, a su vez, paralelamente, como consecuencia de sus propios mecanismos culturales, el conglomerado va creando sus propias versiones, alejadas de la realidad y de las interpretaciones oficiales.

Eso explica por qué vivimos entre interpretaciones, manipulaciones y desencuentros y por qué este es un país que sigue sin encontrar la salida, al que siempre se le escapa algo, en el que las explicaciones no son completas ni satisfactorias.

En medio de todo lo anterior, estamos empezando un a√Īo rico en hechos y en medio de ellos, deber√°n tomarse decisiones cruciales que marcar√°n nuevas y complejas realidades de una √©poca que luego, en el futuro, se conocer√°, probablemente, como aquella en que hubo tiempos no tan buenos.

El 2009 est√° marcado por una grave crisis financiera que espera certeras decisiones para que al final de sus meses se vislumbre una salida. ¬ŅSe lograr√° ello? Desafortunadamente estamos m√°s a la espera de las soluciones que den l√≠deres de afuera que a las salidas que delineen nuestros dirigentes. ¬ŅNo deber√°n los nuestros actuar oportunamente para que la realidad no sea ma√Īana solo un reflejo de lo ocurrido en el exterior?

Ser√° un a√Īo de malestar y expectativas pol√≠ticas. Ellas ser√°n el tel√≥n de boca que distraiga a la opini√≥n para que se olviden de muchas cosas menos epis√≥dicas pero m√°s importantes. Pero hay tantos interrogantes en torno a las diversas posturas pol√≠ticas y a la habilidad que para gobernar tiene m√°s de uno que nos toca sumergirnos en el remolino del acaecer pol√≠tico.

2009 exige destreza pol√≠tica, pragmatismo y atinadas soluciones en las que haya m√°s acertada interpretaci√≥n del momento que ideolog√≠a. ¬ŅSer√°n capaces nuestros dirigentes de tomar decisiones en el sentido correcto? Es el cara y sello que nos espera en tiempos no tan buenos. ¬†

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Publicada por: REDACCION EDITORIAL