2009-01-04 05:00:00

Baltazar es un ingeniero eléctrico y el arcángel San Gabriel una odontóloga

Y San José no va camino de Belén en burro sino en una Toyota Hilux no sé de cuántos jumentos de fuerza.

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Baltazar es un ingeniero eléctrico y el arcángel San Gabriel una odontóloga

Cuarenta personajes y 300 versos cuentan la historia del ¬ďGran misterio de la Anunciaci√≥n, nacimiento de Jes√ļs y Adoraci√≥n de los Reyes Magos¬Ē, con el respaldo de la Fundaci√≥n de Apoyo para el Desarrollo Integral del municipio de Vetas, Fundivetas, el Ministerio de Cultura y la Alcald√≠a Municipal.

Desde las alturas del páramo de Santurbán, por entre frailejones de grueso abrigo y una vía que se retuerce haciendo filigranas, Vetas parece un pesebre de casitas blancas desperdigadas en el valle sobre un gran manto de matices verdes y retazos celestes.

A la entrada del pueblo, desde La Isla, que es un sector entre dos ríos, se escucha el colorido cantar de las campanas que convocan a las fiestas sagradas porque luego vendrán los bailes interminables y las copas generosas de anís embravecido.

Hay que ganarle esta pelea eterna al frío empecinado que nos tira cuchilladas alevosas y feroces por el pecho y por la espalda. Terminamos levantando el brazo victorioso.

En las posadas turísticas, que son casonas inmemoriales del tiempo presente, además de la calidez de sus anfitriones, ofrecen dormir con mozo o moza.

El humor siempre presente de estos sencillos servidores, llama ¬Ďmoza¬í a esa bolsa gruesa de goma que llenan de agua caliente y usted duerme con ella encima¬Ö de sus pies. Y entonces pierde otra vez la lucha ese p√°ramo que se cuela por las rendijas y los aleros.
          
Los actores y los ensayos

El joven alcalde, Arley Esteban Arias, convoca a reunión a los actores y al director Luis Alfonso Contreras, en un luminoso salón del segundo piso de la recién inaugurada Casa de la Cultura.

Hay que terminar de organizar ese tremendal de ires y venires: que montar un escenario en cada esquina del parque, que los muros de Jerusal√©n de espuma pintada, que la paja para la pesebrera del ni√Īo que lleg√≥, que las tablas de las tarimas desde donde Carlos Contreras ordenar√° pasar a cuchillo a los reci√©n nacidos pues es Herodes, que las coronas de aluminio pintado que se pondr√°n en sus majestuosas cabezas el ingeniero el√©ctrico Sergio Urbano Contreras¬ĖBaltazar, el fabricante de artesan√≠as Gabriel Gamboa¬ĖGaspar y¬† Sergio Landaz√°bal,¬† Melchor.

Toda esa parafernalia de religiosidad al escampado, de la logística del arte final de los vestuarios y de la liturgia ceremonial, requiere de algo más que entusiasmo.

Fernando Delgado, quien fue San Jos√© hasta el a√Īo pasado,¬† Josu√© Gelves que hizo y har√° de espectador hasta siempre y Efr√©n Medina, un √Āngel del Se√Īor pensionado de Ecopetrol, se meten hasta con la p√≥lvora, recortan espuma y serruchan tablas.

Alfonso Contreras llama al tablado a su hermano Herodes, al Doctor de la Ley Jos√© Barrera, a Efr√©n Medina, a Samuel Guerrero, quien le avisar√° a Herodes que ya viene su archienemigo, un beb√© de pesebrera llamado Jes√ļs, a Gaspar que le ayuda a su suegra en el restaurante de mutes dominicales y entonces comienza, por fin, este ensayo de letan√≠as memorizadas.

Viviana Toloza, quien es odont√≥loga, quiso ser el arc√°ngel San Gabriel pero no pudo llegar desde Bucaramanga; igual se sabe esta retah√≠la que al parecer lleg√≥ a Vetas a principios del siglo pasado y alguien dice que la trajo de Espa√Īa el p√°rroco Constantino Villamizar. Los vetanos lo llaman un ¬Ďlegado de fe y de cultura de nuestro pueblo¬í.

Esta obra de teatro clásico es versificada y tremendamente difícil de memorizar, pues a algunos de estos actores naturales les corresponde parrafadas de este perfil:
Jos√©: ¬ŅQui√©n se vio en el mundo en tan gran sentir y tal confusi√≥n?
Qué nave ¡Ay de mí!/ Me veo en tal tormenta cual Eselia y Casibelis/ un paso sutil que se halla en el mar/ sin poder salir, así va mi nave/…
Y siguen 41 líneas más.

Quien puso esto en boca de San Jos√© fue inspirado por un embrujo m√°gico de origen celestial porque ¬Ņquienes eran Eselia y Casilabis?
Jos√© Barrera, en el tablado del ensayo, lleg√≥ a nombrar a unas extra√Īas palomas virginales que son diez a saber: Livica, Tamia, P√©rsica, Cumea, Cumana, Tr√≠gida, Laesv√©ntica, Tributina,¬† Im√©liba y Crimea. O es un portentoso ejercicio de nemotecnia o simplemente tienen la memoria de las golondrinas que entre miles de huecos empotrados en la monta√Īa siempre encuentran su refugio amado.

El dramaturgo Alonso Ortiz Picón, asesor de estos actores casi montaraces, sin créditos en las pantallas pero admirados por su paisanaje, les ayuda a que su lenguaje corporal sea gemelo del texto, tan pesado por cierto pero tan grato al oído, para que logren cautivar y transmitir al espectador el mensaje y la historia. Lo mismo que su vocalización, sus pausas y la cadencia y el tono de la voz. Difícil asunto.

El director Luis Alfonso, con su partitura en la mano, les recuerda los trozos que se enredaron en la memoria y el Doctor de la Ley se va un poco hacia atrás porque el remedio para el frío fue una sobredosis.  Así termina este ensayo con chaquetas y bluyines.

Lo que se vio en el 2008 y se ver√°

El papel de María es tan largo que tienen que haber dos Marías: desde la Anunciación de San Gabriel hasta el nacimiento la representa la cantante del grupo Sound Néctar, Tatiana  Arias Portilla y luego se viste de mantos azules Paola Moreno Delgado, llegada del Banco Agrario.

Luego vienen dos San Josés: el ingeniero Federico Arias y Humberto Gamboa.
Dos padres putativos tendr√° el ni√Īo.

Y Jes√ļs Ni√Īo no es un mu√Īeco comprado en Carrefur sino un enviado de Dios en cuerpo y alma que esperan que nazca esta semana para que represente en estas escenas m√≠sticas y memorables, lo m√°s sagrado de lo sagrado de esta conmemoraci√≥n.
Será un bebé de pocos días de nacido, llorón y hambriento como debe ser.

Los reyes llegarán desde distintos sitios veredales: uno viene de El Volcán, el otro de Ortegón y el negro Melchor que antes se tiznaba con hollín de corcho quemado, arribará de Paramorrico.

De los caballos que debutar√°n este a√Īo como grandes actores ejerciendo como camellos, a√ļn no se sabe qui√©n los prestar√°. Lo √ļnico cierto es que tienen que estar acostumbrados al estruendo de la p√≥lvora, a las grandes luces y al alboroto de la feligres√≠a que se apretujar√° en las aceras para darles la bienvenida.
A su entrada a Bel√©n, por sus calles har√°n paradas para comenzar su actuaci√≥n, y con micr√≥fono inal√°mbrico en mano gritar√°n sus mon√≥logos a los ocho vientos, asustar√°n a los perros y despertar√°n al amanecido echado en alg√ļn rinc√≥n de esta Ant√°rtica tropical.

Los reyes con sus cetros de oropel y sus grandes capas doradas que cubren¬† las gualdrapas de la montura, sus trajes de seda e imitaci√≥n de armi√Īo y sus zapatos de escarcha oro y plata, llegar√°n hasta el humilde ni√Īo con sus regalos de s√≥lo incienso y mirra porque en Vetas el oro no lo regalan.

En la noche del s√°bado 10, la gran estrella de Oriente se descolgar√° lentamente por un cable de 300 metros desde uno de los cerros tutelares y con sus luces de bengala deslumbrar√° a todos los visitantes cuando llegue al parque, centro de toda esta festividad.

El pr√≥ximo fin de semana, despu√©s de la misa dominical de las nueve de la ma√Īana para rematar el lunes, habr√° derroche de lo que para los vetanos¬† de oro, agua y frailej√≥n es su tradici√≥n m√°s pura y sacra.

All√≠ donde se amasa la fe en Dios encarnado, la devoci√≥n que llega a las Alturas y se glorifica al ni√Īo m√°s celestial y m√°s terreno de la gran historia humana, volver√° como siempre a este pesebre de oro y mirra donde se sirve todas las ma√Īanas un pan esplendoroso como llegado del cielo. Am√©n.¬†¬†

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Publicada por: C√ČSAR AUGUSTO ALMEIDA R. / calmeida@vanguardia.com