2009-01-04 05:00:00

¡Año Nuevo, vida cara…!

La expectativa del nuevo año que debería ser la oportunidad para el regocijo, se convierte –por lo menos en estos días-, en un ingrediente más que llena de zozobra y ansiedad a los colombianos, que comienzan a despertar del guayabo de los días festivos, en medio de una pirámide de alzas y de anuncios de más impuestos que hacen suponer que el 2009 se convertirá en un amargo desencanto.

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¡Año Nuevo, vida cara…!

Lo peor es que Colombia parece caer en un período de “no futuro”, como en la película del cineasta antioqueño Víctor Gaviria. Aunque en la cinta protagonizada por Ramiro Meneses, la problemática social se centra en la ciudad de Medellín, en la vida real su visionaria pluma parece extendida a todo el país, en donde la crisis está haciendo metástasis con situaciones de caos, de violencia urbana y rural; luchas de mafias, resurgimiento de grupos paramilitares; falsos positivos, desplazados y aumento de la miseria.

Todos estos males habrían podido, neutralizarse, si, simultáneamente con el fortalecimiento de la “seguridad democrática” (innegable su avance en el 2008), el Gobierno hubiera invertido en la gente durante la época de las vacas gordas, para disminuir los efectos nocivos que en Colombia tendrá la caída mundial de la economía, la crisis financiera, la disminución en los precios del petróleo y el fortalecimiento del dólar.

Si el petróleo se mantiene en estos seis meses del año, bordeando los US$35/barril, los incentivos para la inversión en exploración caerán y los ingresos de Ecopetrol se reducirán peligrosamente, máxime si esta empresa es la caja menor del Gobierno. La predicción de los analistas internacionales es que el precio del barril de petróleo caerá por debajo de ese nivel, por efectos de la inevitable contracción de la economía en los Estados Unidos y China.

Lo increíble, es que aún con el precio del petróleo bajo, en Colombia se mantenga el precio de la gasolina por encima de los tres dólares, lo cual incidirá en este comienzo del año, para que se disparen los precios de la canasta familiar.

El presupuesto de este año fue reducido en tres billones de pesos y los fiscos departamentales y municipales, experimentarán una caída como consecuencia de una disminución en sus regalías, lo cual se reflejará en más desempleo y menos inversión social.

El Ministerio del Transporte anunció reajustes cercanos al 8% en los peajes, los cuales se aplicarán a partir del 16 de enero; el servicio de energía eléctrica se incrementará en esa misma proporción; igual se están estudiando reajustes en los demás servicios públicos y la especulación y el acaparamiento en los productos de consumo popular son incontrolables.

El Gobierno volvió –como lo ha hecho en los últimos seis años- a fijar por decreto el salario mínimo, despreciando la concertación laboral, lo cual sólo genera confrontaciones sociales. No se justifica el irrisorio aumento que recibirán los trabajadores colombianos por cuenta de la “bondad” de este Gobierno. ¡Año Nuevo, vida cara…!

Nota al margen: Por el año que concluye, infinitas gracias a Dios y para el próximo, convivencia tranquila, amor por la vida y bondad en el actuar.

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Publicada por: Hugo serrano Gómez*