2009-01-04 05:00:00

Colapsadis

Resulta inevitable referirnos otra vez, por esta temporada de vacaciones de fin de año, al patético atraso de la infraestructura de nuestro país.

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Colapsadis

¿Cómo puede Colombia llegar a ser un destino turístico internacional, si sus principales centros de atracción colapsan cada temporada? Fueron incontables las familias que se movilizaron por carretera y debieron soportar taponamientos en las vías, tardando el doble de lo razonable para llegar a su destino. Pero eso no es todo. Al llegar a centros turísticos como Santa Marta y Cartagena, encuentran que es una verdadera tortura movilizarse dentro de ellos.

En Santa Marta, para ir del aeropuerto al Rodadero, o de allí al centro de la ciudad, hay que armarse de paciencia. La ciudad no ha tenido nunca las vías ni los servicios públicos para atender el flujo de visitantes que llegan en las temporadas. A pesar de ello, el desarrollo y la valorización de la zona han sido muy importantes y cada vez se construyen más apartamentos y hoteles sin que estén asegurados los accesos a ellos ni el suministro confiable de los servicios públicos. Ojalá los proyectos recientemente anunciados para construir la doble calzada entre Santa Marta y Barranquilla, erradicar las carboneras de la zona turística, desviar la línea férrea que hoy circula en medio de hoteles y condominios y asegurar el suministro de servicios públicos, sean ejecutados de acuerdo a lo esperado y no sufran los tropiezos propios de casi todas las obras públicas.

La situación de Cartagena no es diferente. Trasladarse de Bocagrande al Centro de la ciudad puede demorar más de una hora, cuando deberían ser 5 minutos. En ambos sitios, las playas son sucias, las aguas traen cualquier cantidad de deshechos, evidenciando lo poco que nos importa el cuidado del medio ambiente en nuestro país.

En otros lugares de Colombia comienzan a surgir productos y ofertas turísticas interesantes, como es el caso de los deportes de aventura y el ecoturismo en Santander. Los empresarios del sector son cada vez más conscientes de que deben velar por la calidad de los servicios que ofrecen, y aunque aún le falta mucho por mejorar a la iniciativa privada, el Estado ha sido mucho más lento y va atrás en la tarea que le corresponde adelantar. Los incentivos tributarios ofrecidos por el Gobierno han motivado la inversión hotelera, pero la infraestructura vial, aérea y complementaria que debe soportar ese crecimiento, no va acompasada con el mismo.

Nuevamente el Ministro de Transporte ha salido a hacer anuncios sobre las fantásticas obras que se adelantarán en los próximos años, pero la capacidad de ejecución que ha mostrado en estos 6 años, sólo da cabida al escepticismo. Ver para creer.

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Publicada por: Martha Elena Pinto