2009-01-03 22:15:32

Denuncian que cadáver de bebé fue refundido entre desechos hospitalarios

El cuerpo de una bebé que nació sin vida el pasado 1º de enero a las 9 de la noche, se le habría extraviado a los funcionarios del Hospital Regional del Magdalena Medio, entre desechos hospitalarios y conducido en una bolsa roja hasta Bucaramanga en una ambulancia.

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Denuncian que cadáver de bebé fue refundido entre desechos hospitalarios

La denuncia fue hecha por el padre de la niña, Jhon Jairo Rodríguez, natal de la vereda Cuatro Bocas, San Pablo, quien aseguró a Vanguardia Liberal que el viernes a las 3 de la tarde, cuando se dirigió a hacer el levantamiento del cadáver en la morgue del Hospital, los funcionarios presentes advirtieron que el cuerpo de la bebita no estaba.

Ante el hecho, según afirmó el padre, “nos embolataron diciendo que se la habían llevado para medicina legal”.

La denuncia fue colocada por los familiares ante la Fiscalía, el viernes a las 5 p.m. sin embargo, fuentes judiciales comentaron que no habían practicado ningún levantamiento y al hacer posteriores averiguaciones  funcionarios del Hospital reportaron que habían refundido el cadáver de la niña en dichas condiciones.

Este diario intentó comunicarse en repetidas ocasiones con el director del Hospital Orlando Beleño, pero no fue posible conocer la posición del centro hospitalario sobre este hecho.

La familia está dispuesta a interponer una demanda, “cómo es posible que pase un cosa de esas, además queremos conocer la  verdad, de por qué murió la niña porque hasta ahora no nos han dado una explicación clara”, afirmó Rodríguez.

Hasta el momento, la madre de la niña permanece estable y bajo observación en el Hospital. Pero debido a las complicaciones que se presentaron en el parto, ella no podrá volver a tener hijos, pues le tuvieron que extraer la matriz.

Al cierre de esta edición, el cadáver Melany Liseth, como sería llamada la bebé, permanecía en la morgue, después que estar desaparecido cuatro horas, envuelto en una bolsa roja.

Paso a paso...

24 de diciembre: La madre acude al Hospital para que le practiquen exámenes ya que tiene sangrado y está hinchada. Es devuelta a la casa, por no presentar ninguna anomalía, según el parte médico.  

31 de diciembre: La madre vuelve al hospital por seguir presentando los síntomas, “le practicaron el chequeo, pero nos dijeron que nos fuéramos para la casa porque ese día no atendían porque era fiesta. Nos dieron un ficho para presentarnos al día siguiente”, aseguró el padre.

1 de enero: 7 a.m.: la familia llega de nuevo al Hospital ya que la madre está próxima a dar a la luz. 5 p.m.: después de 10 horas de espera para que llegara el ginecólogo es atendida la madre.

7 p.m.: le practican el último chequeo. Su dilatación es de 8 y el especialista que la trata afirma que va a tener un parto natural sin ninguna complicación.
 
9 p.m.: La bebé pierde los signos vitales, según afirmó la madre, después que el médico le hizo rompimiento de membrana y le aplicó la inyección de pitosín ella dejó de sentir el bebé con fuertes calambres en el estómago que no eran dolores de parto.

A la madre le fue practicada una cesárea. El ginecólogo tratante hizo un fuerte llamado de atención al médico por el procedimiento que llevó a cabo, ya que no debió hacer rompimiento.

11 p.m.: el cadáver de la niña fue presentado ante los familiares y llevado a la morgue del Hospital.  2 de enero: 3:30 p.m.: la familia baja por primera vez a la morgue del Hospital, pues desean vestir a la niña para que la madre la conozca, pero los funcionarios estaban ocupados con otro cuerpo.

Bajan por segunda vez pero la niña inexplicablemente no estaba. 5 p.m.: la familia es conducida para denunciar el caso a la Fiscalía. 8 p.m.: se conoce que la niña efectivamente había sido refundida en su propia placenta y colocada en una bolsa junto al resto de desechos hospitalarios que ya estaban preparados para ser calcinados en Bucaramanga.

11 p.m.: el cuerpo llega de Bucaramanga en la misma ambulancia en la que fue conducido.

LA VOZ DEL EXPERTO

Diego Ardila
Médico Cirujano UIS

“En este caso no se puede hablar de negligencia médica porque el procedimiento no tuvo ninguna anomalía, y el manchado es habitual. De lo que sì se puede tratar es de un caso de ignorancia médica, pero la opción más viable es que efectivamente la placenta de la madre se haya desprendido antes de que el bebé se viniera”.  

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Publicada por: dleon@vanguardia.comDIANA C. LEÓN