2009-01-05 05:00:00

Enséñele a su hijo a medir los gastos

Una de las mayores preocupaciones de los padres de familia es no contar con el dinero suficiente para cumplir con las necesidades básicas de sus hijos y uno que otro capricho.

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Enséñele a su hijo a medir los gastos

Con el inicio de 2009, más de uno está ‘con los pelos de punta’ frente a la crisis económica que desde 2007 se anuncia en diferentes países del mundo.

Aumento del índice de desempleo, sumado con las dificultades que podrán presentarse con las bajas en las tasas de interés y la poca promisoria suerte en el comercio, hacen que más de uno esté apretándose el bolsillo para ahorrar unos pesitos que pueden ser útiles en los momentos de austeridad.

Si bien papá y mamá son los responsables de direccionar de manera adecuada la inversión de cada centavo, los hijos deben hacer parte de ese proceso. No pueden seguir haciendo berrinche y pataleta para conseguir todo lo que quieren. La situación actual invita a fijar prioridades. Grandes y chicos deben ser concientes de eso.

Para aprender juntos

Cuando se habla de crisis, de inmediato llega a la mente la percepción de algo negativo que atentará contra el bienestar. Y aunque esa crisis económica que se anuncia con temor para 2009 desencadenaría dificultades para los bolsillos de los colombianos, la familia debe ver esto como la oportunidad de comprender lo valioso que es el dinero y la importancia de saber manejarlo en lo que realmente se requiere.

Este es el pensamiento de la psicóloga Lucy Garnica Mayorga, especialista en pedagogía y semiótica, quien considera incorrecto que papá y mamá oculten a sus hijos las dificultades monetarias por las que pasa el hogar en determinado momento. Los pequeños, como miembros que son, deben darse cuenta de la realidad para que comprendan que existen unos límites que deben respetar, y así colaborar y no seguir una vida de exigencias como si no pasara nada.  

A esta voz se suma el psicólogo Rogerio Saavedra, quien agrega que durante los primeros años de vida la persona no tiene noción de cantidad. No comprende porqué tres billetes de cinco mil pesos tienen menos valor que un billete de cincuenta mil, por ejemplo. Por eso, el primer paso que deben hacer papá y mamá es enseñarles a los menores la importancia de la moderación.

“Muchas veces por el afán de complacerlos, de ser buenos padres o por el sentimiento de culpa por no poder dedicarles el tiempo que requieren, los padres caen en el error de darles de todo, incluso, cosas que ni siquiera los mismos hijos les han pedido. También algunos padres les dan a los pequeños aquello que les hubiera gustado tener en su infancia”, afirma el psicólogo, quien resalta que de esta manera pueden provocar que los menores crezcan con la percepción de que el dinero se consigue fácil y que en cualquier momento pueden acceder a todos sus antojos.

 Lucy Garnica afirma que es necesario propiciar espacios de diálogo familiar en los que, entre todos, analicen a qué debe dársele prioridad y qué se puede postergar. Por ejemplo, limitar las salidas a comer, las actividades recreativas y sociales. Que tanto padres como hijos se abstengan de ciertas cosas y no que los hijos sean los que terminen limitados mientras los padres continúan con su vida normal, o viceversa.

El dinero, señala Rogerio Saavedra, es un factor clave para la familia, a tal punto que puede desestabilizarla en caso de que sea escaso. Es uno de los factores que más genera estrés y discusión. De esta manera, si llegan las crisis monetarias y el núcleo familiar no ha previsto o anticipado estrategias, es más probable que lleguen los reproches y las culpas entre todos. “Usted no entiende”, “usted no ayuda”, “yo soy el que más aporto y usted sólo gasta”.
    
LISTA
Ahorrar de manera divertida

La economista Yasmile Gamboa Pinzón sugiere unas ideas para tener en cuenta al momento de enseñarle a su hijo a ahorrar:

1 Compre una alcancía en la que el niño deposite dinero durante un tiempo previamente establecido y con un fin específico.

2 Simular una chequera en la que los niños lleven el control de cuánto dinero ingresan cada día.

3 Darles una suma de dinero semanal y si se la gastan antes de tiempo, no darles más sino hasta el inicio de la semana siguiente.

4 Enseñarles que lo que se compra con el dinero ahorrado debe producir un bienestar duradero y no sólo durante el momento, es decir, no gastar sólo en golosinas sino en cosas que duren más.

5 No permita que el niño, al término del ahorro, prefiera quedarse con el dinero y no gastarlo, pues puede enamorarse del dinero. A menos que argumente que quiere seguir ahorrando para comprar algo de más valor y que será productivo para él.

LISTA
Para tener en cuenta
La psicóloga Luz Yamile Flórez recomienda:

1 No acostumbre a su hijo a esperar un premio material a cambio de una buena acción.
2 Explicarle que el hogar demanda gastos que son más urgentes que sus caprichos, que deben atenderse primero.
3 Aclararles que si otros niños tienen de todo es porque su situación económica es diferente. Explicarles, por ejemplo, que si se les compra lo que piden, después se corre el riesgo de no tener lo suficiente para comprar comida.
4 No darles dinero para que lo inviertan en lo que quieran. Papá y mamá deben asesorar su buen uso.
5 Los hijos aprenden de lo que ven en sus padres. Si papá y mamá piden no malgastar pero con su conducta no lo reafirman, los menores no aprenderán.
6 Incluir a los hijos dentro de la dinámica familiar. Al momento de planear las compras del mercado, Invitarlos a que hagan una lista de lo que se necesita comprar inmediatamente.
7 No darles gusto a los hijos para evitar el berrinche o pataleta. A veces los padres prefieren comprarle golosinas a sus hijos y dejar de pagar los recibos de los servicios públicos.

Muchos hijos no comprenden que en determinado momento la familia debe aminorar los gastos. Esta comprensión suele darse en aquellas familias en las que los padres propician el diálogo e invitan a los menores a no derrochar porque hay ciertos límites importantes que todos deben respetar, dice la psicóloga Lucy Garnica Mayorga, quien advierte que para concienciar a los hijos es necesario tener en cuenta su edad. Es muy difícil que un niño comprenda antes de los 10 años.

Sin embargo, el psicólogo Rogerio Saavedra destaca que desde los primeros años se debe acostumbrar a los hijos a que no siempre que vayan a la tienda deben salir con algo. Enseñarles que para conseguir lo que se quiere es necesario ahorrar y planificar. Todo requiere de esfuerzo.

“Cumplir el capricho de un niño parece fácil, pero cuando él crece y se hace adolescente la situación se complica, por eso se deben controlar los gustos desde los primeros años”, concluye el psicólogo Rogerio Saavedra.

 

 

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Publicada por: sdiaz@vanguardia.comSergio Emiro Díaz Santos