2009-01-08 05:00:00

Tinto vs. tinta

La Federación Nacional de Cafeteros quiere armar una tormenta en una taza de café. La anunciada demanda contra el dibujante Mike Peters por, su-puestamente, ofender a Juan Valdez, no sólo es un despropósito, sino también una pérdida de tiempo y un desperdicio de plata.

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Tinto vs. tinta

Dicho caricaturista no tiene la culpa de que en Colombia haya descuarti-zamientos y otros horrores causados a punta de motosierra por organizaciones criminales. Y en su dibujo él acudió a un recurso válido, puesto que si bien Juan Valdez es un símbolo de Colombia, también lo es la violencia cotidiana por la que todo el mundo nos conoce. Lo mismo que por la cocaína; pero cuando algún extranjero hace alguna alusión al tema también hay gritos de indignación.

Como tantas otras veces, quienes se niegan a aceptar la realidad creen que lo malo es el mensajero y no el mensaje. Es la misma actitud del actual régimen, cuando ataca a los periodistas o a los medios que hablan de un delito, pero no hace nada contra quienes lo cometen. Y esta reacción es peor, por tratarse de un chiste. Al parecer la carencia de sentido del humor que distingue a este gobierno ha contagiado a Juan Valdez, que se ve tan afable y al que nunca imaginé de malas pulgas. Ni menos aún demandando a alguien por hacerle un gracejo así fuera con humor negro (y sin azúcar).

Cualquier acción legal contra Peters podría ser como pegarse un tiro en un pie, se les podría devolver como le pasaba al Coyote con el Correcaminos y el país podría salir más chamuscado, porque terminaría convirtiendo el contenido de una simple viñeta en una innecesaria polémica internacional acerca de la violenta realidad colombiana. Y no creo que eso favorezca mucho al gobierno ni a la ‘buena imagen’ del país.

Con esa demanda (si es que finalmente se lleva a efecto, cosa que dudo), ahí sí la Federación sería el hazmerreír de medio planeta; y ya no por cuenta de un caricaturista “ignorante de nuestra realidad”, sino por su propia culpa. Además, Peters ya ofreció disculpas, pero igualmente aclaró que Juan Valdez no es la primera marca comercial que es víctima de sus apuntes. Igual que él, otros caricaturistas usamos en nuestros dibujos emblemas comerciales como los de Chiquita, Coca-Cola, Marlboro, McDonalds, etcétera, sin que haya habido pataleos legales. Yo mismo, en el ‘Paracito Presidencial’, incluyo las imágenes de Telesur, RCN, la Cruz Roja y la foto de Escrivá de Balaguer, y no me han demandado (todavía) esas entidades, ni me ha excomulgado el Opus Dei.

Más aún, en muchas caricaturas es frecuente la utilización de auténticos símbolos nacionales o religiosos como el Tío Sam, la Torre Eiffel o la Estrella de David, sin que su lectura o interpretación vaya a parar a una Corte. Y ni hablar de la serie los Simpson, donde tantos personajes reales han sido ridiculizados y sin consecuencias legales; quizás porque ellos no son tan mulas como Juan Valdez.

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Publicada por: VLADIMIR FLÓREZ (VLADO)