2009-01-11 06:00:01

2009, un buen año para gobernar

Las promesas y deseos que nos formulamos con ocasión de las festividades de navidad y año nuevo, podrían materializarse si, en el 2009, además de los buenos propósitos, el Presidente Uribe tiene la voluntad política para hacer los cambios que en más de seis años de gobierno le ha negado a los colombianos.

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2009, un buen año para gobernar

Aunque la lista de promesas incumplidas es más larga que la de “Papá Noel”, vale la pena simplemente enumerar algunos de esos anhelos que el  pueblo ansía que se le resuelvan en el curso de este año, para hacer más llevadera su vida, comenzando con  el raquítico salario mínimo, que como no fueron capaces de establecerlo por consenso, ahora proponen fijarlo por tres años, dizque porque “es mucho el desgaste político de reunir la comisión tripartita”. Qué tal esto.

Con el aumento del salario mínimo, reajustan en la misma proporción los arrendamientos, las cuotas que se pagan por salud, impuestos, colegios, peajes, transporte, productos básicos, la rumba y hasta las tarifas de los moteles.

¿Por qué no establecer una verdadera vigilancia de precios de la canasta familiar y que el ministro Arias se dedique al fortalecimiento del sector agropecuario, en lugar de utilizar su tiempo y el dinero del Estado a trabajar en su proyecto politiquero?

Así mismo, se impone reorientar la política petrolera y mejorar la inversión en exploración en Colombia, en vez de invertir en proyectos costosos de exploración en el extranjero.

Lástima que el Gobierno no tuvo la visión para hacerlo en la época de las “vacas gordas”. ¿Cuándo encontraremos petróleo, señor ministro?

Ojalá que este año se invierta en el mejoramiento de las destartaladas refinerías y se cambie la fórmula para fijar el precio de la gasolina, de tal manera que los consumidores obtengan los combustibles a costos razonables y reales y no se les engañe con costosos impuestos camuflados.

Para contrarrestar los efectos de la crisis económica mundial, se impone la adopción de una política nacional que mejore la productividad, el incremento de las exportaciones y mayor vigilancia sobre el sistema financiero para frenar sus abusos; impulsar el ahorro de los colombianos, hoy en decadencia; estimular la calidad de los productos nacionales y la adopción de políticas para que los colombianos no tengamos que apelar al consumo de artículos extranjeros. “Colombiano compra colombiano”.

Tampoco podemos seguir vendiendo las empresas productivas del Estado para satisfacer el bolsillo de algunos empresarios.

Finalmente, Colombia no puede seguir sometida al desgaste permanente que se deriva de los choques de trenes generados por el ejecutivo tanto con la justicia, como por la imposición de la fuerza oficialista en el Congreso. Este, señor Presidente, es un buen año para gobernar.

Nota al margen: Muy graves las denuncias formuladas por los empleados y pensionados de la Electrificadora de Santander en contra del doctor William Mercado, ex presidente y ex representante de Minminas en la junta directiva de ESSA.

Estas gravísimas acusaciones de tráfico de influencias y negociados, formuladas en un comunicado que tengo en mi poder, merecen una respuesta clara y contundente del ministro Martínez, el gerente de la Electrificadora y los organismos de control. Cualquier parecido con Bechara, ex gerente de Telebucaramanga, es pura coincidencia.

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Publicada por: Hugo serrano Gómez