2009-01-11 06:07:36

Una historia de carnes que merece ser contada

A principios de los años cincuenta un hombre sencillo en la ciudad de Anapolis, Brasil, se inicia comprando unas vacas para venderle a las plantas de sacrificio de la ciudad y decide abrir su propio sacrificio con una capacidad de 5 animales por día, es decir uno cada dos horas.

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Una historia de carnes que merece ser contada

En 1960, cuando se traslada la capital de Río de Janeiro a Brasilia, anticipa este nuevo mercado, abre una planta de sacrificio y empieza a consolidar su compañía Friboi y en 1970 adquiere una nueva planta y aumenta su capacidad a 500 animales diarios.

Durante veinte cortos años dedica todo su esfuerzo junto a sus tres hijos, a invertir en capacidad de sacrificio y eficiencia, por tratarse de un mercado altamente competido con márgenes pequeños y que actúa completamente desarticulado.

A principios de los años noventa, se expande por todo Brasil alcanzando ya para el año 2005 doce plantas, con una capacidad de sacrificio de 5.800 cabezas por día.

 

Así, consolidado como uno de los líderes nacionales en carne procesada, decide hacer su primera incursión internacional y compra Swift Armour, el mayor productor y exportador de carnes de Argentina.

Reestructura la compañía y bajo un nuevo nombre, JBS, compra dos plantas adicionales en la Argentina, completando 21 plantas y una capacidad de 22.600 cabezas diarias. Wesley, el hijo que dirige la compañía, con el 20% del mercado brasilero, procura el fortalecimiento de la misma equilibrando los mercados internos y externos y vendiendo cada corte en el mejor mercado.

Así, el 61% de sus ventas van a sus clientes en más de 110 países.

En abril del 2007, se convierte en la primera compañía de carnes en ofrecer acciones en la bolsa de Sao Paulo, logrando 800 millones de dólares del público en la oferta inicial.

Posteriormente, junto con banqueros y los suscriptores que creyeron en nuevas adquisiciones en Suramérica, sorprendieron a todos al adquirir el control de Swift and Co., la tercera compañía de carnes en los Estados Unidos, compitiendo con Cargill, Smithfield beef and National beef.

A principios de marzo del 2008, anunciaron el conjunto de nuevas adquisiciones del cuarto y quinto procesador de los Estados Unidos y dos de sus competidores en la primera adquisición, convirtiendo a JBS en el más grande procesador de los Estados Unidos y del mundo, con una capacidad para procesar diariamente 80.000 cabezas, ventas esperadas de 21.500 millones de dólares, 63.000 empleados en todo el mundo y 120 plantas en operación.

Wesley, líder del grupo, expuso su filosofía del negocio, viendo el mercado de las carnes como un negocio inconexo, donde para jugar en estos mercados de poco margen, se requieren ventajas en los costos, buscando eficiencia, economías de escala, fina estructura de costos, calidad y acercándose lo más posible a la capacidad total.

De igual forma, evitando las luchas en el control de los negocios por egos personales y con una administración simple y directa, quitando niveles de dirección que tanto entorpecen y mirando siempre diez años adelante.

Hoy enfrentan grandes retos: la economía mundial en crisis, el valor de las acciones por mitad y la oferta de novillos bajando.

Sin embargo, están más preocupados por lo que sí pueden controlar, esto es que el crecimiento no cambie su cultura organizacional, no se burocratice y seguir pensando en el corazón del negocio sin perder el rumbo.

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Publicada por: Jaime Lievano