2009-01-14 05:00:00

Bono Demográfico: Una oportunidad

No obstante lo complejo de la situación social y económica con la cual finalizó el año 2008, es necesario mantener un sano optimismo para enfrentar el impacto de los problemas derivados de la irresponsabilidad de los manejadores de las finanzas mundiales.

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Bono Demográfico: Una oportunidad

En un mundo menos abierto, probablemente esta situación habría pasado de largo, para un país como Colombia; pero en un mundo global el costo es otro. Pero además del optimismo se requieren ingenio y creatividad, para que lo avanzado en lo social en los últimos años, no se vaya a perder por falta de habilidad en el manejo de las variables sociales y económicas, en este contexto. Consideremos que hemos sido precavidos y que somos capaces de avanzar con tino.

Se tienen dos cartas valiosas, de una parte, una población joven, demográficamente concentrada entre los 16 y los 50 años y de otra, la posibilidad de que nuestros gobernantes, en ejercicio de su gestión, acierten en el manejo de las variables de las cuales depende continuar mejorando las condiciones de vida de la población. No obstante lo riesgoso de ésta apuesta, es probable.

Colombia, al igual que otros países latinoamericanos, avanza en una transición demográfica en la que los grupos de edad no crecen al mismo ritmo. Hoy por ejemplo el mayor crecimiento absoluto se da en los grupos comprendidos entre 15 y 59 años, es decir, los que se encuentran en la etapa más productiva de sus vidas. Esto implica para la región un “bono demográfico”, ya que al mayor volumen de personas en edad productiva, se suma la menor cantidad de niños y personas mayores, y en consecuencia menores exigencias para los sistemas de salud y educación.

Lo anterior trae ventajas para el desarrollo, ya que permite reorientar recursos hacia la inversión social, la salud y la lucha contra la pobreza. Pero también obliga a prepararse para el aumento de la población adulta mayor, ya que una vez que el bono demográfico llegue a su límite, en aproximadamente tres décadas y sean los mayores de 60 años los protagonistas del crecimiento, las necesidades de atención en salud y seguridad económica demandarán un mayor gasto.

Y es aquí donde entra en juego la habilidad de nuestros gobernantes locales y nacionales para aprovechar, con el apoyo de la sociedad civil, la holgura que ofrece este bono; gestionando la inversión en el talento humano, mejorando la cobertura y la calidad de la educación, generando empleo calificado y eliminando la inseguridad, la precariedad y la informalidad de los mercados laborales de esta región. Es oportuno invertir en los jóvenes.

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Publicada por: German Oliveros Villamizar