2008-08-04 23:47:16

Un edificio que valdría $950 millones menos

Hace dos años, los piedecuestanos pagaban las facturas de acueducto y alcantarillado en una vieja casa del centro de la localidad. Allí funcionaba la empresa ‘Piedecuestana de Servicios Públicos’.

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Un edificio que valdría $950 millones menos

Una cajera se ubicaba en una de las ventanas del inmueble y los usuarios hacían fila en la calle, a pleno sol, para ponerse al día con sus recibos. Entonces, la Administración Municipal decidió construir un edificio para cambiar la sede administrativa y prestar un mejor servicio.
Gracias a la nueva edificación, que tuvo un valor de $1.935 millones, los piedecuestanos en la actualidad no soportan las incomodidades de la vieja casona. Sin embargo, hay un dato que aguó esta buena noticia y les afectó sus bolsillos: Este inmueble valdría $950 millones menos de lo que se facturó oficialmente en su construcción.
Los usuarios pagaron lo que se consideraría como uno de los edificios más costosos del área metropolitana, cuyo valor por metro cuadrado casi triplica el correspondiente a una edificación de Bucaramanga en estrato cinco. Es decir, esta estructura pagada por los piedecuestanos en $1.935 millones en realidad debió costar sólo $985 millones.
No menos inquietud les generaría a los piedecuestanos conocer que el acero utilizado para levantar esta estructura fue contratado inicialmente con un sobrecosto del 180% frente al precio comercial de la época (marzo de 2006).
Aunque este precio para el acero por kilogramo fue disminuido (mediante acta) 57 días después de firmado el contrato, el nuevo valor seguía representando un sobrecosto del 44%.

$950 millones menos de lo que se pagó en metros

El cálculo de un metro cuadrado edificado se obtiene al dividir el costo total del proyecto (excluyendo el valor del lote urbanizado) por el número total de metros cuadrados construidos. Calcular este dato es importante para desechar posibles sobrecostos.
Rodolfo Hernández, ex miembro de la Junta Directiva de la ‘Piedecuestana’, considera que se presentaron irregularidades en el proceso de construcción al advertir que el área construida sumó 1.207,03 metros cuadrados.
En tal sentido el metro cuadrado se cotizó en un millón 603 mil pesos, es decir, el doble de lo que costaría en un edificio residencial de estrato cinco.
Vanguardia Liberal tuvo acceso a documentos de edificaciones con acabados de lujo (en el 2006) en Bucaramanga donde el metro cuadrado llegó a $667.609, casi tres veces menos que el edificio de la Piedecuestana.
“El sobrecosto llegaría a los $950.000. En el 2006 el metro cuadrado en el centro de Piedecuesta, no podría superar los $650.000”, aseguró Hernández.
Para el ex gerente de la ‘Piedecuestana’, Humberto Prada, encargado de esta contratación, el área construida es mayor a la cifra que afirma Hernández.
“El edificio tiene 1.688,42 metros cuadrados construidos. En nuestras cuentas el metro cuadrado se cotizó en un millón 146 mil pesos, que a nuestro juicio no es costoso”, dijo Prada González.
Pero las acusaciones del ingeniero Rodolfo Hernández, con muchos años en el sector de la construcción, son directas contra el ex gerente de la ‘Piedecuestana’.
“Revisé con detenimiento el proyecto y encontré 1.207,03 metros cuadrados construidos. Intentaron aumentar esta cifra contabilizando dos veces el sótano”, enfatizó Hernández.
Al respecto, Humberto Prada respondió que “nunca se sumó dos veces el sótano”.
Vanguardia Liberal buscó la opinión del gerente de Cámara Colombiana de la Construcción, Camacol, Santander, Sergio Luna, pero el funcionario se abstuvo de hablar del tema.

Alto precio del acero

Otra de las perlas de contratación del edificio de la ‘Piedecuestana’, tiene que ver con la compra del acero para la estructura.
Esta entidad de servicios públicos domiciliarios hizo tres invitaciones (en enero de 2006) a contratistas para que cotizaran el suministro de más de 30 toneladas de acero.
Llama la atención que la ‘Piedecuestana’ invitó a pequeños y medianos proveedores que poseen ferreterías en barrios del área metropolitana.
El entonces gerente de la entidad, Humberto Prada, solicitó cotizaciones para el acero a dos minoristas ubicados en los barrios El Poblado de Girón y Gaitán de Bucaramanga. La última ferretería, y ganadora del contrato, denominada “El Portal”, está localizada en el centro de Bucaramanga.
Prada aseguró que invitó a las ferreterías de barrio porque “así lo permitía el manual de contratación”.
Vanguardia Liberal encontró en los términos de referencia que para aportar las toneladas de acero podían participar incluso empresas que “suministraran materiales para acueducto y alcantarillado...”.

El sobrecosto

El contrato entre la ‘Piedecuestana’ y ‘Ferretería El Portal’ fue firmado el 27 de enero de 2006. ¿La razón? Suministro de varillas de acero (diferentes calibres) por $89 millones 62 mil.
De acuerdo con los volúmenes requeridos para la obra y el presupuesto aprobado en el contrato, cada kilogramo de acero que se autorizó comprar tenía un costo de $4.200. En el mercado, cada kilogramo, para la especificación requerida, tenía un precio en la época de $1.500, es decir, se contrató con un sobrecosto del 180%.
Vanguardia Liberal le solicitó a la firma mayorista “Ferretería ALDIA”, de reconocida trayectoria nacional, certificar el valor del acero para la época. “El precio por kilogramo oscilaba en esa fecha entre $1.480 y $1.500 más IVA”, aseguró Orlando Jaimes Landazábal, gerente de la firma.
El ingeniero Rodolfo Hernández, calificó el contrato como “un negocio aberrante y desproporcionado”.
No obstante, el ex gerente de la Piedecuestana de Servicios Públicos, Humberto Prada, explicó que el sobrecosto respondió a “un error de la empresa en el sentido de que las cantidades de acero eran mayores a las consignadas en los formularios (de los términos de referencia)”.
El 17 de marzo de 2006, casi dos meses después de firmado el contrato, se oficializó un acuerdo entre las partes para corregir el error. Se estipuló de mutuo acuerdo que el precio del kilogramo de acero sería de $2.166 sin IVA y gastos de legalización.
Pero los problemas no terminaron allí. Este nuevo valor representa un sobrecosto del 44% frente a los precios del mercado. En la ciudad se conseguía acero a $1.500 sin IVA y gastos de legalización.

¿Beneficio a un tercero?

La Unidad Investigativa tuvo acceso a varias facturas de compra de acero (con las mismas especificaciones requeridas por la ‘Piedecuestana) en las que ‘Ferretería El Portal’, en marzo de 2006, adquiría a un distribuidor mayorista acero a $1.500 el kilogramo sin IVA y gastos de legalización.
De tres facturas que reposan en esta redacción, una de ellas con Nº0253110, fue expedida el 17 de marzo de 2006. Según estos documentos, ‘El Portal’ adquirió acero a $1.500 sin IVA y gasto de legalización. Esa misma fecha coincide con la firma de un acta donde ‘El Portal’ se compromete a vender acero a $2.166 sin IVA y gastos de legalización a la ‘Piedecuestana’.
Vanguardia Liberal le preguntó al ex gerente de la ‘Piedecuestana de Servicios Públicos, Humberto Prada, si había firmado un contrato que atentaría con los principios de austeridad del gasto público. Su respuesta fue: “No hago comentarios al respecto”.
Quien sí habló fue el ex director de Planeación de la ‘Piedecuestana’, Ramiro Rangel, quien aseguró que “las relaciones comerciales entre entidades comerciales son diferentes (sic). Una ferretería obviamente adquiere sus materiales a un costo más bajo. Al proveedor final, en este caso la Piedecuestana, no se lo venderá a $1.500, porque así lo está comprando...”.
A su turno, el ex alcalde de Piedecuesta, Raúl Cardozo, señaló que el “no me parece costoso el acero. Al contratar con un mayorista se estaría desconociendo un sector del mercado muy importante que es el comercial”.
También llama la atención que el ex director de Planeación de la ‘Piedecuestana’, Ramiro Rangel, afirmó que para este contrato se hizo un “riguroso” estudio de mercado de precios.
“Incluso nosotros le pedimos una cotización a Ferretería ALDIA de estos precios”, dijo.
La Unidad Investigativa tuvo acceso a los documentos de la contratación del acero, previo aval de la ‘Piedecuestana’ y no encontró tal cotización. Por su parte, Orlando Jaimes Landazábal, gerente de ALDIA, dijo que no recuerda haber entregado dicho documento.
Vanguardia Liberal intentó conocer la versión de ‘El Portal’, pero su vocera incumplió la cita pactada con esta redacción y pese a llamadas a su oficina no fue posible localizarla.

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Publicada por: UNIDAD INVESTIGATIVA