2008-07-14 21:11:31

¡Todos a marchar!

Después de los días de júbilo producidos por la liberación de los secuestrados, en impecable acción adelantada por el ejército nacional, vienen jornadas de reflexión para los colombianos interesados en el futuro y la prosperidad de la nación. La mano tendida para buscar el diálogo con las Farc, es un gesto de gallardía por parte del gobierno, que debería ser aprovechado por la organización guerrillera. Este país, o mejor aún, esta generación se encuentra hastiada de la guerra y merece vivir en paz, para poder construir un porvenir más halagüeño, con el esfuerzo de todos.

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¡Todos a marchar!

La marcha que se viene organizando para el próximo 20 de Julio, día memorable en la independencia nacional, servirá para unir las voces, los deseos y la esperanza que tenemos los colombianos, por alcanzar una paz estable y duradera que nos permita vivir en armonía y disfrutar de las cosas buenas que Dios ha puesto a nuestro alcance. Insistir en la guerra como solución a las diferencias, no deja de ser un acto irracional, en medio de tantas opciones que tiene la democracia. Seguir generando el terror, el amedrantamiento armado, la “siembra de minas” y la zozobra que causan en la población, no conduce sino al aislamiento con la comunidad y al enfrentamiento inútil con las fuerzas militares; cuando debiéramos estar trabajando por la grandeza nacional.

La marcha del próximo 20 de julio es la voz del pueblo, cansado de tantas atrocidades, que quiere exigir que se adelante un acuerdo humanitario que posibilite la liberación inmediata e incondicional de todos los secuestrados. También contempla un mensaje directo y multitudinario a la guerrilla, para decirle que la paz, que ha sido tan esquiva con nosotros, debe ser posible en estos tiempos. Es un rechazo contundente al secuestro, como el peor de los castigos para el ser humano. Es, igualmente, un acto de solidaridad con el gobierno y con todas las familias que han sufrido los horrores de la guerra.

Ojalá la nueva cúpula de las Farc, sepa interpretar las circunstancias de la nueva realidad que tiene el país y se disponga a iniciar un proceso serio que nos conduzca a la tan anhelada paz, en muy corto tiempo. Y puede hacerlo enviando mensajes en tal sentido, reflejados en liberaciones, que serían muy apreciadas por todos los colombianos y propuestas de diálogo hacia el fin de la confrontación armada, para que nuestros hijos puedan gozar de un país donde, al cesar la horrible pesadilla, el fruto del trabajo perpetúe la libertad. Hace rato que llegó el momento de sentarse a negociar la paz que el país necesita, para iniciar una nueva etapa de convivencia nacional hacia la conquista de un escenario más acorde con la calidad de nuestra gente.

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Publicada por: JAIME CHÁVEZ SUÁREZ