Martes 21 de Agosto de 2018 - 12:01 AM

Pensionado del Ejército murió en Bucaramanga, víctima de bala perdida

Una balacera registrada durante la madrugada del domingo, en el barrio Villa Paraguay de Aguachica, Cesar, dejó tres víctimas fatales, entre los que se encuentra el patrullero de la Policía Luis Fernando Pantoja Martínez y el pensionado del Ejército Enrique Amaya Arias.

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Archivo / VANGUARDIA LIBERAL
Familiares programaron las exequias de Enrique Amaya Arias en Aguachica, César.
(Foto: Archivo / VANGUARDIA LIBERAL)

Pantoja Martínez murió en el lugar de los hechos, tras recibir seis impactos por arma de fuego, mientras que Amaya Arias falleció cuando recibía atención médica en Bucaramanga, ciudad donde fue trasladado por la herida de gravedad que le produjo una bala perdida.

De acuerdo con información suministrada, todo ocurrió hacia las 5:40 de la mañana, durante un procedimiento policial que se intentó llevar a cabo en una fiesta que se realizaba en plena vía pública de dicha municipalidad, por solicitud de la misma comunidad. No obstante, ante el requerimiento de los uniformados, personas en alto grado de alicoramiento que estaban allí se opusieron e iniciaron el ataque sin mediar palabra.

Sara Nieto Rodríguez, quien permaneció en la capital santandereana para hacer la reclamación del cuerpo de Amaya Arias en Medicina Legal, narró parte del suceso. Eso sí, no sin antes aclarar que su esposo y padre de sus dos hijos no tenía nada que ver en ese conflicto.

“El 19 de agosto nos levantamos a las 4:30 de la mañana porque íbamos a bautizar a nuestra hija, a su princesa, como él le decía. Ya me había dicho que había escuchado unos disparos, pero yo creí que era pólvora, cuando yo entro a la cocina veo que tiene la puerta de la calle medio abierta y me dice que sí eran tiros lo que habíamos escuchado porque ahí estaba la Policía (al frente de la casa era la fiesta), entonces yo le pedí que cerrara la puerta, me llené de nervios. Cuando él ya se disponía a hacerlo, cae en la sala con un tiro en la frente, no alcanzó a poner un pie fuera de la puerta”, dijo la mujer.

Al notar que salía mucha sangre y que aún respiraba, empezó a gritar, a pedir ayuda. Muy malherido, el hombre, de 40 años de edad, fue llevado hasta la clínica María Auxiliadora de Aguachica y de ahí fue trasladado hasta Bucaramanga. En ese trayecto se agravó su estado de salud. Pese a los esfuerzos por reanimarlo, el cuerpo médico no pudo hacer nada.

Nieto Rodríguez, en medio de su inmenso dolor, le solicitó a las autoridades del Cesar compromiso con la investigación, con el fin de que se pueda esclarecer este caso y que los responsables paguen como lo manda la ley.

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Publicada por: REDACCIÓN JUDICIAL
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