Jueves 09 de Agosto de 2018 - 12:01 AM

Egresado UNAB gana el premio Energy Globe Award 2018

El próximo 23 de agosto, en una ceremonia abierta, será entregado este reconocimiento ambiental, considerado el más importante del mundo, que otorga el gobierno de Austria.

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Egresado / Fotografía suministrada
(Foto: Egresado / Fotografía suministrada)

Con el proyecto de producción de biogás (bioenergía) y de digerido (biofertilizante) a partir de la codigestión de la cachaza, Néstor Ángel Niño Mesa es el ganador a nivel nacional del Premio de Energía Mundial 2018, un concurso que premia proyectos de sostenibilidad que protegen el medio ambiente y hacen uso de energías renovables.

Niño Mesa es egresado del programa de Gestión de la Producción de Biomasa Energética de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, UNAB, y desde hace más de 30 años se dedica a estudiar y profundizar sobre este proceso, el cual implementó primeramente en proyectos caseros.

Actualmente su iniciativa se ejecuta en la Agroindustria Panelera Santa Bárbara en Suaita, Santander. Allí convierte los desechos de la agroindustria panelera, especialmente la cachaza, a través de la co-digestión anaeróbica. Como resultado obtiene energía (biogás), la cual puede ser utilizada en diversos aparatos, y el digerido, que sirve como fertilizante para el campo. De esta manera, Niño encontró una forma de preservar el medio ambiente y hacer uso de todos los recursos.

“Un agradecimiento a la UNAB porque me brindó las bases y la formación académica, es un lugar donde se articula la universidad, la academia con la empresa y con el Estado y los ciudadanos, para darle solución a problemáticas como estas, que finalmente se convierten en oportunidades. Para mí la UNAB es la institución educativa que me respalda y certifica mi conocimiento, mi experticia”, manifestó Néstor Niño.

Para la decana de la Facultad de Estudios Técnicos y Tecnológicos,

Yaneth Rocío Orellana Hernández, este “es un reconocimiento que nos llega de orgullo porque se trata de una competencia de nivel internacional en la que se premia no solamente la creatividad y la innovación de los proyectos, sino que el enfoque es hacia propuestas de sostenibilidad que cuiden el medio ambiente y muestren la utilización de energías renovables.  Néstor nos deja ver con este reconocimiento que en efecto podemos ejercer una influencia muy positiva en los estudiantes, y a través de ellos en las comunidades a las que pertenecen”.

¿Cómo hizo parte de esta convocatoria?

En la web hay varias páginas que publican convocatorias tanto a nivel nacional como mundial, y yo las reviso con frecuencia. Cuando hay una posibilidad con una que sea de los temas que domino, formulo el proyecto y lo subo a la plataforma. Generalmente es en inglés y mi hija ahí me colabora. Para Energy Globle, presenté el proyecto en diciembre. Ese proyecto tiene dos fases de premiación, una es a nivel nacional y otra es internacional. Ahí participan cerca de 183 países. Los finalistas a nivel nacional pasan a la fase de premios mundiales. Tienen por el momento seis categorías. Mi proyecto lo categoricé en energía, y hasta el 30 de mayo recibí la felicitación de la fundación austríaca que luego fue publicada el 5 de junio, en el día mundial del medio ambiente, en la página web de la fundación. Desde ese momento fui declarado ganador.

Automáticamente los ganadores nacionales pasamos a estudio por un comité técnico para declarar a los ganadores mundiales en el invierno, en diciembre. Esos premios sí se entregan en el exterior. El premio nacional se hace con socios que tiene la fundación, en este caso es la oficina Advantage Austria. Mi proyecto fue el ganador en todo el país. A nivel mundial se presentaron más de 2 mil.

¿De qué trata el proyecto y desde cuándo trabaja en él?

El proyecto a nivel de la biomasa energética, y gracias a la formación que tuve en la UNAB, hacía muchos años conocía ese proceso de la anaeróbica, póngale hace unos 30 años cuando la federación de cafeteros promovió esa tecnología, yo estaba con esa idea, de estar actualizándome en esa tecnología. El momento llegó con la formación que recibí en Biomasa Energética en la Universidad, y viendo la posibilidad de aplicarlo en la agroindustria panelera que es donde he estado relacionándome directamente. Entonces vi que era el momento de promoverlo, de buscar algún inversionista, y no fue nada fácil porque los proyectos que se empezaron fueron a nivel casero, a nivel de manejo de aguas residuales, a nivel de vivienda, pero a no a nivel de industria o agroindustria o algún emprendimiento grande. Eso me ayudó a formarme de manera autodidacta, de irme perfeccionando poco a poco y asistir a todo tipo de formaciones. Visité varios proyectos que hacía 8 o 10 años estaban funcionando. Hice también otros cursos para certificar los conocimientos que iba obteniendo. Llegó el momento en el que apareció un inversionista, donde está el proyecto piloto en el municipio de Suaita, en la agroindustria panelera Santa Bárbara, allí se dio inicio a un proyecto para manejar la cachaza, que era la gran problemática que él tenía, por el efecto contaminante que tiene este producto. La cachaza es el principal subproducto que sale del proceso de la elaboración de la panela, es como la linaza cuando se hace el azúcar, en el caso de la panela, son los residuos, el mugre que está en suspensión y que se debe retirar en el proceso de clarificación de los jugos, sale la cachaza blanca y negra, la blanca se convierte en miel, mientras que la negra si sale al medio ambiente a contaminar agua. Por cumplir la normatividad y porque también lo demandaron los vecinos por el impacto negativo que estaban causando, yo le propuse que podíamos darle un manejo con oxígeno o sin él, entonces se decidió por un proceso de co-digestión anaeróbica. Sin oxígeno.

¿Cuándo inició con el proyecto en Suaita?

Se inició la obra, luego de los contactos se hicieran en mayo del 2017, las obras civiles iniciaron en agosto, todos los planos y todos los diseños. La obra en estos momentos solo necesita instalarle un equipo de agitación para que quede totalmente funcionando, o sea el objetivo es producir para el restaurante, para el casino, y como son dos biodigestores de 420 metros cúbicos, entonces va a alcanzar a producir biogás también para generar energía o como combustible térmico en la caldera. Entonces ya con esa obra avanzada y el anteproyecto, arrancó la obra. Gracias a que ya tenía este proyecto piloto con mucha más razón y justificación presenté el proyecto a la fundación porque ya había pruebas, entonces eso le dio más peso al proyecto.

¿Cómo es el proceso para convertir los residuos en Biogás?

La cachaza como principal subproducto se somete con otros residuos con aguas dulces del lavado de ahí de la planta, y junto con otros residuos como el estiércol se hace la codigestión para que el biogás que se produce salga con alto contenido de gas metano que es el combustible que tiene el poder calorífico, que además mejora los perfiles del funcionamiento del sistema y el digerido. El residuo sólido que sale del proceso que se llama digerido o digestato, tiene un mayor poder fertilizante.

Entonces se toma la cachaza y las aguas dulces como parte líquida y se le adicionan los sólidos para que el proceso sea más rápido y más eficiente. Ahí ya viene la tecnología como tal que se debe aplicar, con parámetros para que el proceso sea exitoso. Ese es el proceso, en sí es tomar la cachaza como principal subproducto, la cual representa el 4 % de la biomasa que entra al proceso. O sea que si en una molienda que se hace cada 15 días, digamos, se procesan 150 toneladas de caña, eso generaría cerca de 6 toneladas de cachaza, una cantidad grande a la que se le puede dar un manejo ambiental y se le debe agregar valor. Fue así como salió la necesidad y la inquietud del proyecto.

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Publicada por: Dirección de Comunicación Organizacional UNAB