Domingo 11 de Junio de 2017 - 08:03 AM

¿Realmente existe el cambio climático?

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¿Realmente existe el cambio climático?
A pesar de que en el mundo se registran cada vez más inundaciones y sequías extremas, algunos afirman que el cambio climático no existe. Un investigador habla sobre esta realidad y sus alcances. Entrevista con Stefan Kienberger, científico líder de la Universidad de Salzburgo (Austria).

El pasado primero de junio, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció la salida de su país del Acuerdo de París,el pacto por el cual los países se comprometieron a tomar medidas para frenar el cambio climático. Su salida, si bien tuvo gran impacto en la opinión pública, no sorprendió, pues Trump muchas veces ha negado la existencia del calentamiento global.

“Creo que hay un cambio en el tiempo. No soy un gran creyente en la contribución del hombre al cambio climático”, afirmó en una entrevista en el 2016. “Acepto que el cambio climático esté causando algunos problemas: nos hace gastar miles de millones de dólares en desarrollar tecnologías que no necesitamos”, dijo también en su libro ‘América lisiada’.

¿Pero es el cambio climático una realidad que pone en riesgo la supervivencia futura del ser humano? ¿O simplemente un problema económico, como lo reduce Trump?

Vanguardia Liberal habló con el doctor Stefan Kienberger, científico líder del departamento de Geoinformática - Z_GIS de la Universidad de Salzburgo, Austria, uno de los mayores investigadores del mundo en esta materia. Kienberger es geógrafo y desarrolla cálculos de riesgos en el contexto del cambio climático, para informar y respaldar a quienes toman las decisiones para identificar las medidas apropiadas de adaptación a lo que está ocurriendo en el planeta.

Preguntas y respuestas

¿Está sucediendo verdaderamente el calentamiento global? ¿Están los científicos de acuerdo en esto?
Sí, no cabe duda de que el sistema climático se está calentando. Cada una de las tres últimas décadas ha sido sucesivamente más caliente que cualquier década precedente desde 1850. Esto se puede observar directamente, si se visitan glaciares en las montañas y se ve su retroceso. Es un fenómeno global.
Los científicos hoy están de acuerdo en que la actividad humana es la causa predominante en el calentamiento observado desde mediados del siglo XX. Por ejemplo, la emisión de los gases de efecto invernadero ha llevado a concentraciones de estos sin precedentes en los últimos 800.000 años. ¡Esto es extraordinario! También hay un acuerdo respecto a que es altamente probable que más de la mitad del incremento observado en el promedio global de temperatura de la superficie terrestre de 1951 a 2010 fuera causado por humanos.

Como los resultados y la evidencia están dispersos en muchas publicaciones académicas, hay un cuerpo internacional, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, (IPCC por sus siglas en inglés), que se encarga de evaluar y reunir el conocimiento y las evidencias científicas respecto al tema. Las últimas evaluaciones fueron publicadas en 2013 y 2014 y los números que he citado arriba provienen de estas. Más de 800 científicos de todo el mundo contribuyen a estos reportajes. Creo que el IPCC proporciona el mejor mecanismo que tenemos a disposición para extraer el saber clave y comunicarlo a legisladores y personas con poder de decisión.

¿Qué tan lejanas están las consecuencias? ¿Algunas partes del mundo estarán más afectadas?
Ya se pueden sentir y ver algunos de los impactos del cambio climático. Como ya lo mencioné, el retroceso de los glaciares es un ejemplo. Otro es el impacto en la hidrología (ríos, inundaciones, sequías, etc.) o la producción de alimentos. Así como los sistemas sociales y naturales varían en diferentes partes de la Tierra, así también los impactos serán diferentes.

Para nombrar algunos impactos en América Latina, basado en las conclusiones del IPCC, hay un incremento en precipitaciones anuales en la Suramérica del sureste, que contrasta con una tendencia a la disminución en América Central y el centro y sur de Chile. En toda Sur y Centroamérica se ha detectado calentamiento (0.7°C a 1°C) desde mediados de la década de 1970, excepto por el enfriamiento de la costa de Chile de –1 °C. Se ha identificado un incremento de temperaturas extremas en América Central y en casi toda Suramérica tropical y subtropical, mientras que el incremento en frecuencia de lluvias extremas en el sureste de Suramérica ha favorecido incidentes de derrumbes e inundaciones repentinas. Adicionalmente, otras actividades humanas como la deforestación o usos de la tierra que contribuyen a  la degradación medioambiental empeoran los impactos negativos del cambio climático. Otros impactos podrán originarse en el aumento del nivel del mar. Además, podremos ver efectos en la salud como enfermedades respiratorias y cardiovasculares, así como la cambiante distribución de enfermedades transmitidas por vectores o por el agua.
Lo que es importante es que los diferentes países lleven a cabo evaluaciones para identificar los riesgos e impactos potenciales del cambio climático, así como las oportunidades para adaptarse a este.

Si pudiéramos parar ahora las emisiones de CO2, ¿Sería tarde? ¿Qué tan peligroso puede ser seguir el camino de Trump?
Los científicos desarrollan y usan un número de escenarios hipotéticos para poder ver cómo reacciona el clima según diferentes suposiciones de emisiones y también de condiciones socioeconómicas. Es importante entender que esto no son predicciones, como las del tiempo, sino proyecciones que muestran probabilidades de que algo suceda. Ayudan a contestar las preguntas del tipo “qué pasaría si...”. Lo que es importante saber es que el cambio de temperaturas para el futuro cercano (2016–2035) es similar en todos los escenarios hipotéticos, y será probablemente en el rango de  0,3°C a 0,7°C. Los diferentes escenarios se empiezan a diferenciar para mediados del siglo XXI y continúan divergiendo a partir de ahí. Por ejemplo, si empezáramos a reducir emisiones muy significativamente ahora mismo, algo muy poco realista, para finales de nuestro siglo el incremento de temperatura será de 0,3 a 1,7°C.

Si las emisiones continúan subiendo a lo largo del siglo XXI, o sea el escenario hipotético de seguir como hasta ahora, la temperatura aumentaría de 2,6 a 4,8°C. ¡Los impactos que esto tendría serían significativamente diferentes a los del escenario anterior! Lo que hagamos ahora y las decisiones que tomemos ahora tendrá impacto en las generaciones por venir.

¿Tiene algún sentido seguir pensando en construir oleoductos o buscando más petróleo?
Es clave que reduzcamos significativamente las emisiones de gases de invernadero, como la quema de carbón y petróleo, pues estos no son renovables. Actualmente contaminamos lanzando a nuestra atmósfera en unos pocos años lo que ha estado guardado durante millones de años. Sí, necesitamos que nuestra sociedad encuentre y promocione fuentes alternativas de energía.

¿Por qué es importante mantener el incremento de temperatura en 2°C por encima de niveles preindustriales? Están la mayoría de países interesados en reducir emisiones de CO2?
El objetivo de los 2°C  es usado como un objetivo político para limitar el cambio climático e identificar acciones y compromisos. También habrá impactos con estos 2°C, pero son inferiores y más suaves que un incremento más allá de 2°C. Lo que es importante en esta discusión es que algunas regiones y hasta países, como pequeños estados-islas, ya sufrirán impactos severos con un incremento de 2°C. Después de muchos años de negociaciones en el 2015, se logró un acuerdo en París para “dedicar esfuerzos” a limitar el incremento de temperatura a 1,5°C por encima de niveles pre-industriales. Combatir el cambio climático es un esfuerzo global y requiere que todos contribuyamos.

¿Nos podría decir algo acerca del estado actual de la Corriente del Golfo y las consecuencias para Europa si se debilita? ¿Qué dice acerca de la posibilidad de que el calentamiento global se torne en una nueva era glacial?
No soy experto en este tema. El sistema climático y sus conexiones con otros sistemas, como por ejemplo el de las corrientes marinas, es muy complejo y en estos momentos no podemos saber todos los impactos directos, especialmente con fenómenos como la Corriente del Golfo. Científicos están trabajando en lograr un mejor entendimiento sobre este tema. Sin embargo, nuevamente, el tema clave es: los humanos estamos impactando fuertemente el clima actual y los sistemas naturales, y esto tendrá consecuencias negativas.


¿Qué podemos hacer?
Hay dos maneras de lidiar con el cambio climático. La mitigación, o sea la reducción de la emisión de los gases de invernadero y la adaptación al previsto cambio climático. Van de la mano. Personalmente, creo que tenemos que abordar ambos aspectos a un nivel individual y colectivo. Individualmente podemos pensar en cómo reducir emisiones en nuestro entorno personal. Esto tiene que ver mucho con nuestros patrones de consumo, por ejemplo el uso de carros o aviones, pero también el consumo de carne, entre muchos posibles ejemplos. No tenemos que cambiar nuestra vida de un momento a otro, pero empezar con pequeños pasos e ir incrementándolos, esto puede ser clave creo yo. Muchas personas asocian esto con restricciones. Claro que puede ser un desafío cambiar de costumbres, pero por esto es importante empezar poco a poco. Por ejemplo comer menos carne no solo tiene un impacto positivo en el medio ambiente, sino también en la salud personal. La segunda parte es que hay que enfrentar el cambio climático a nivel colectivo. Los gobiernos son responsables de proporcionar las condiciones para reducir emisiones y también, de identificar medidas para la adaptación al cambio climático. Por ejemplo, al fomentar el transporte público, se podría ayudar a la población a cambiar de costumbres. Es importante pensar a largo plazo e integrar la adaptación al cambio climático en los actuales planes de desarrollo. Es nuestra responsabilidad individual que nuestros descendientes, hijos y nietos, no sufran por lo que estamos haciendo actualmente.

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Publicada por: GISELA RUISECO, ESPECIAL VANGUARDIA LIBERAL
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