Domingo 09 de Septiembre de 2018 - 12:01 AM

Primer mes de gobierno Duque, entre aciertos y desaciertos

Analistas políticos examinaron lo que fueron los primeros 30 días del gobierno de Iván Duque al frente del Palacio de Nariño.

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Colprensa/VANGUARDIA LIBERAL
Los analistas coinciden en que frente a la bandera de seguridad que ha intentado mostrar el presidente Duque en los territorios, pese a que es muy temprano para juzgarla, debe ir acompañada de acciones más concretas que reduzcan la violencia.
(Foto: Colprensa/VANGUARDIA LIBERAL)

El presidente de la República, Iván Duque Márquez, fue elegido en medio de una gran polarización política en el país como consecuencia del acuerdo de paz firmado por su antecesor Juan Manuel Santos con las Farc, un porcentaje de escepticismo por su poca experiencia en el sector público y blanco de múltiples críticas sobre su independencia frente al expresidente y líder natural del Centro Democrático, Álvaro Uribe Vélez.

Sin embargo, tras haber cumplido su primer mes de Gobierno, sus decisiones han ido marcando la que será su ruta durante los próximos cuatro años de mandato, aciertos y desaciertos en los que se ha evidenciado que este mandato apenas inicia y que parece ir ajustándose en la medida que pasan los días para ir dándole forma a la política de Estado.

Consulta a favor

Para muchos, uno de los grandes logros de Iván Duque como presidente fue poder reunir a todas las fuerzas políticas sobre un punto común: la necesidad de hacer reformas de lucha contra la corrupción y que fueron exigidas por 11,6 millones de ciudadanos que votaron el pasado 26 de agosto en la Consulta Anticorrupción, pese a que no alcanzó el umbral requerido para ser vinculante en el Congreso.

Alrededor de este tema el mandatario logró sentar en una sola mesa al Centro Democrático y a las Farc, luego de una tensa oposición. Así mismo, le dio legitimidad política por parte de su Gobierno a este último partido, pero lo más importante fue que pudo llegar a acuerdos sobre una agenda legislativa con la que se pretende cambiar la forma de hacer política en el país para luchar contra la corrupción Estatal que, según cálculos de la misma Procuraduría, le cuesta al país cerca de 50 billones de pesos.

Frente a este tema, Mauricio Jaramillo, experto en política y profesor de la Universidad del Rosario, opina que este hecho fue un avance importante, en especial porque el presidente logró tomar distancia frente a la posición polémica del Centro Democrático en relación con la consulta. “Digamos que decidió no asumir una posición leguleya frente al resultado de las urnas y dijo bueno, no se alcanzó el umbral, pero el clamor de 11,6 millones de colombianos no se puede ignorar”, añade.

Línea internacional

Por otro lado, un importante hecho que anunció el presidente en materia de política exterior y con el que empezó a dibujar la línea de cómo llevará las relaciones con los vecinos, fue el inicio del proceso para que Colombia salga de la Unasur, argumentando que ha sido una institución pasiva frente a la crisis política y económica que atraviesa Venezuela.

En este sentido, Patricia Muñoz, experta en política y docente de la Universidad Javeriana, señala que esta acción puede catalogarse como un acierto en la medida en que Iván Duque cumple con uno de los puntos que había puesto en la mesa de discusión durante la campaña. “Además refleja una posición de Gobierno frente al Estado venezolano y muestra coherencia en términos de las líneas de acción de lo que ha prometido”, agrega.

Frente a este tema, Mauricio Jaramillo, experto en política y profesor de la Universidad de Rosario, opina que entiende que era una promesa de campaña que tenía que mantener, pero sostiene que fue una decisión precipitada.

“Hemos sido muy duros con Venezuela, consecuentes y coherentes, pero cerrar una posibilidad de diálogo con ese régimen nos deja muy pocos chances de maniobra para aliviar el drama de esos migrantes venezolanos. Salir de Unasur cierra espacios de integración con los demás países suramericanos. Cierra espacios con los proyectos de infraestructura y en términos de proyectos de cultura. Yo sí creo que allí hubo un retroceso y fue una decisión que se tomó en el calor electoral”, dijo Jaramillo.

Polémicas y desaciertos

Una de las decisiones que sí ha generado polémica en la opinión pública está relacionada con la futura expedición del decreto que faculta a la Policía Nacional para quitar la dosis mínima de droga en los espacios públicos.

Al respecto, Mauricio Jaramillo asegura que la forma como se ha presentado ha sido muy atropellada y torpe porque señala que son los médicos quienes tienen que certificar si las personas pueden tener en su posesión este tipo de sustancias. “Estoy en contra de que la gente consuma droga en la calle, me parece que está mal y que la policía debería hacerlo, pero la forma en la que lo presentó el presidente fue terrible”.

Otra de las polémicas que se ha generado en la opinión pública tiene que ver con gravar la canasta familiar, anunciada por el ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla. Al respecto, Jaramillo sostiene que esta iniciativa es una medida contractiva y regresiva que golpea a los más pobres y que va a generar un problema de gobernabilidad para el ministro de Hacienda.

Pero quizá uno de los mayores desaciertos del presidente fue no haber podido conformar una colisión fuerte al interior del Congreso. Solo conforman esta coalición el Centro Democrático, el partido de la U y los conservadores.

Sin embargo, los expertos aseguran que lo que se puede criticar en esta acción es la posición de algunos partidos más que la posición del Gobierno como tal.

Sin intervención en elección

En cuanto a la no intervención del presidente en la elección del contralor general de la República, Jaramillo asegura que fue algo inteligente, coherente con el discurso de no politizar los entes de control y de negarse a repartir mermelada. “Tomar esa distancia es sano, es coherente con un país al que se le acabó la paciencia con el clientelismo”, añade.

“El hecho de haberse alejado de todo el manejo político que representa la elección de contralor en el Congreso de la República coloca al presidente en una posición neutral. Involucrarse en estos aspectos políticos lo hubiesen obligado a distribuir la famosa mermelada como incentivo a los congresistas, que por supuesto, dejaría de ser consecuente con lo que ha venido promulgando en términos de gobernar con los mejores de manera independiente”, agrega Patricia Muñoz.

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Publicada por: COLPRENSA - BOGOTÁ
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