Jueves 17 de Mayo de 2018 - 12:01 AM

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Otros debates

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Otros debates

con más tiempo

Tal y como lo indicó en su columna dominical la periodista María Isabel Rueda, "los debates son la prueba de esfuerzo de la democracia", y aunque han ocurrido numerosos en la actual campaña electoral, entre los aspirantes a la presidencia hacen falta otros y ojalá que los candidatos dispongan de más tiempo para exponer sus propuestas, aspiraciones o programas.

En verdad, hasta ahora, por las limitaciones de tiempo, las exposiciones de los candidatos no han sido ávidas en mayores explicaciones sobre lo que el ciudadano de a pie soporta a diario, como inseguridad, desempleo, salud y transporte.

En los próximos y pocos debates públicos de todos los aspirantes presidenciales hace falta que expongan sus propuestas, también sobre el conflicto que se presenta en las cárceles del país, el escandaloso aumento que cada año padecen propietarios de bienes inmuebles en las principales ciudades colombianas, por los elevados reajustes en los avalúos y como consecuencia de lo anterior los incrementos en el impuesto predial.

Hace falta más debate en materia de cambios en el sistema de la educación en Colombia.

Además, los colombianos estamos prestos a escuchar a los candidatos, en los próximos debates públicos, sobre sus propuestas al régimen de los acuerdos de paz que el actual gobierno firmó con las Farc en La Habana, Cuba, incluido el tema sobre Jesús Santrich, y la migración de venezolanos a Colombia, que según lo reveló el propio presidente Juan Manuel Santos superó el millón de personas.

Jorge Giraldo Acevedo

Los sobre nombres

Algunas canciones traen esos apodos en sus letras de canciones, como las del loco quintero o Rodolfo Aicardi, y nunca se les mostró interés anteriormente. Las de ahora se convirtieron en bulling para los jóvenes que se volvió tema político en Colombia, ya hay varios casos de niños con este problema. Sancionar estas canciones sería una prioridad, esto no era así, antes una canción con este género de chanza se oía, pero no se prestaba atención como ahora que se generó un problema para cualquier ciudadano en el mundo.

Saulo Méndez

Las sábanas de mi vecina

Qué sábanas tan sucias cuelga la vecina en el tendedero, comentó una mujer a su marido. Quizás necesita un jabón nuevo. ¡Ojalá pudiera ayudarla a lavar las sábanas! El marido la miró sin decir palabra alguna. Cada dos o tres días, la mujer repetía su discurso, viendo a través de la ventana cómo tendía la ropa su vecina. Al mes, la mujer se sorprendió al ver a la vecina tender las sabanas blancas, como nuevas, inmaculadas, y le dijo a su marido: - ¡Mira, al fin aprendió a lavar su ropa!, ¿le enseñaría otra vecina? El marido le respondió: No, hoy me he levantado bien temprano y lavé los vidrios de nuestra ventana. A veces criticamos algo que desconocemos, sin pensar que quizá los que estamos mal somos nosotros. Todo depende del color del cristal con que se mire.

Diego Serrano

¿Elecciones para qué...?

Vista desde una perspectiva realista, Colombia muestra una imagen deplorable, pobreza en alto nivel, corrupción gubernamental en un 96%; de violencia ni hablar, la tasa de homicidios en un 25,2% por cada 100.000 habitantes, fruto de la intolerancia, la incultura, el odio social, la drogadicción que nos ha ganado el calificativo de narco Estado. El desgobierno y otros. En medio de este panorama, la confusión y la falsa exaltación de los valores humanos enfrentamos el reto de unas elecciones, que siguen siendo impulsadas por el poder del dinero, juego sucio de los partidos y lo que es peor, miles de ingenuos electores manipulados, pretendidas iglesias cristianas convertidas de la noche a la mañana en partidos políticos. Bien pueden hacerlo. Este es un país de derechos, pero sin coacción física, moral o psicológica de sus adeptos como lo ordena la Constitución.

Carlos Martínez Rojas

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Publicada por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL
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