Miércoles 23 de Mayo de 2018 - 12:01 AM

HAGASE OIR

El presidente

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El presidente

que necesitamos

Todos los candidatos tienen sus cualidades, unos más que otros, y por uno de ellos es que debemos votar el 27 de mayo. Debemos examinar su pasado, su educación, y su decisión para defender la democracia y la libertad para evitar las dictaduras que oprimen otros países.

Necesitamos un presidente honesto, que luche sin descanso contra la corrupción, aplicando fuertes sanciones a los ladrones del erario; un presidente justo, que logre reformar la justicia, que se necesita para evitar que los jueces sigan dejando en libertad a muchos criminales.

Necesitamos un presidente que actúe con verdad, sin prometer tantas cosas y no cumplirlas, que haga respetar y proteger la fuentes hídricas, ya que el agua es la fuente de vida, que no se irresponsable negociando la explotación minera de nuestros páramos, un mandatario que no se olvide de los campesinos, apoyándolos en sus cultivos y manteniendo las carreteras terciarias que ellos necesitan, que mejore la salud, la educación y vivienda para la gente de escasos recursos, que luche por mantener la paz y la convivencia que necesitamos los colombianos.

Aristóbulo Hernández

Herramienta de trabajo

Los celulares así como lo son para el hombre honrado una herramienta de trabajo, también lo es para el delincuente, el tramposo, el corrupto.

Al quedar marcado el número de quien llama y no contestan, y si lo hacen están en la cochinchina, cuando lo que están es en la cochina calle. "No hay nada más fuerte que el hábito".

Graciela de Salcedo

Parecido con la realidad

Hablando con un empresario defensor del proceso de paz, le hice esta pregunta: si en su organización unos cinco de sus empleados formaran una banda de delincuentes y le roban sus productos, le dañaran la maquinaria, atracan a sus clientes y proveedores, asaltaran la sede social y asesinaran a todo el que allí se encuentre, y para borrar evidencias, asaltaran sus archivos quemando y masacrando a todo el que se encuentre adentro, producen un veneno mortal para traficar en todo mundo, secuestran violan a niños y matan a sus hijos, ¿usted los llamaría a una reconciliación? ¿Ofreciéndoles impunidad total, con posibilidad de ser el presidente de su junta directiva y hasta el gerente de su empresa, con sueldos de $100’000.000, carro blindado y guarda espaldas?

Y si siguen delinquiendo, ¿los llevaría a la casa de su abuelita para que los cuide? Se quedó mudo, pero al final me dijo: ¡Bueno a mí ya no me importa, el 7 de agosto me jubilo y me voy a disfrutar de los miles de millones de dólares que tengo en Londres, mi empresa no me importa!

Hernán Álvarez Rueda

¿Cómo será mi vida en el más allá?

Muchas personas preguntan qué habría sido en sus vidas anteriores, o si sus cargas y su destinos actuales están determinados por su vida anterior.

No deberíamos querer averiguar qué hemos causado en nuestros tiempos pasados, por ejemplo si en encarnaciones anteriores fuimos ricos o pobres, soberanos o súbditos.

Nuestro mañana y pasado mañana dependen única y exclusivamente de nuestro hoy. Cómo sentimos, pensamos y obramos hoy, tan solo esto tiene valor. Solo esto influye en nuestra vida actual configurándola.

El nacimiento contiene ya en sí la muerte. Quien tenga presente esto vivirá conscientemente. Deberíamos entonces reconocer que cada instante no empleado o mal aprovechado es en verdad un tesoro perdido. Igualmente, cada pensamiento vano o negativo, cada acto infructuoso y cada palabra inútil es fuerza desperdiciada.

La muerte es solo el paso a otra forma de existencia. No somos más un ser humano, sino alma. Nuestro cuerpo de materia fina se encuentra en otro estado físico sustancial, que no se puede ver con los ojos físicos.

Nosotros no podemos imaginarnos la vida del alma en los ámbitos del más allá, allí existe una diferencia esencial entre la vida de aquellos que pasan dormidos espiritualmente, y la ida de las almas que llevan consigo una consciencia elevada.

José Vicente Cobo Román

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Publicada por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL
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