Viernes 27 de Julio de 2018 - 12:01 AM

HAGASE OIR

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Escandalo político

“Sic transit gloria mundi”. Así terminan las glorias de este mundo. Desde que estalló el escándalo político con la renuncia del senador Uribe y que sacude el país, los medios televisivos y las redes sociales estallan como bombas, para alimentar el morbo de una muchedumbre siempre ávida de truculencias de un país politiquero por excelencia que lo lleva a variadas conjeturas: que no todo lo que brilla es oro; que la última palabra la tiene la justicia; la que deriva de la locución latina del comienzo de este comentario. Así terminan las glorias de este mundo, en el cual poder, riqueza, dominio son ilusiones falsas percepciones del ego.

“El poder para qué”, dijo el maestro Darío Echandía hace más de setenta años cuando lo postularon a la Presidencia de la República. Talvez quiso decir: para gobernar con dignidad, para preservar la paz, el orden justo, la libertad, la igualdad.

Carlos Martínez Rojas

Somos así

Los seres humanos somos así: no aprendemos por experiencias ajenas, nos gusta vivir la propia y llenarnos luego de amargura. Buscamos quien nos haga daño, físico, mental y emocional, para llevar una vida triste y sin esperanzas. Hablamos de nuestra familia, amigos y conocidos, únicamente de sus errores, de sus fracasos, sin señalar esa parte humana que todos tenemos y que casi nunca reconocemos, como es bondad, paciencia, inteligencia, ese don grande que es la sabiduría para sembrar esperanza, amor y respeto. Nos acostumbramos a destacar logros que son pasajeros. Por eso cuando encuentro personas que destacan del ser humano, todo lo hermoso que lleva dentro del corazón muy recóndito, les rindo el mejor de los homenajes, como se dice me quito el sombrero, sobre todo cuando son personitas que han sido criadas en cunas de oro y con pañales de seda.

Chepita Jaimes Conde

Delincuentes modernosNo tiene cara de cuatreros ni de bandoleros, no duermen en las esquinas ni son un Pedro Navaja al acecho, ni se aprovechan de una inerme monja o de un pensionado en quincena. No mueven con sutileza sus dedos cual carterista en transporte público ni raponero de la séptima en Bogotá. Los delincuentes modernos no son esos imperfectos cacos que cometen fechorías y pronto quedan en libertad. Los delincuentes modernos se encuentran en las altas cortes. Hombres con altas dignidades, pulquérrimos gobernantes y padres de la patria, e inclusive algunos han llegado a las fuerzas militares, pasando por un amplio abanico de los diferentes cárteles empresariales. La Consulta Anticorrupción, si no soluciona este sistémico problema, por lo menos servirá como llamado de atención a los corruptos de cuello blanco.

Después, para alcanzar el equilibrio judicial se implementará la JEC ( justicia especial para los corruptos).

Renzo Orlando Gutiérrez Rivera

Desigualdad social

El profesor de la Universidad Industrial de Santander, UIS, Isaac Guerrero Rincón, en relación con la medición que hizo el Dane acerca de la informalidad laboral en Bucaramanga, ha expresado que es un problema estructural y es el resultado de la desigualdad, no solo en el ámbito laboral, sino también educativo y social. Precisó el docente: “Existe una relación entre pobreza e informalidad, y si no existe una política que busque cerrar esas brechas, la informalidad nunca será solucionada”. Según el Banco Mundial, Colombia ocupa el cuarto lugar entre los países más desiguales del mundo, después de Sudáfrica, Haití y Honduras. Según el Dane hubo reducción de la pobreza extrema en el país en el 2017; sin embargo para un hogar de cuatro personas el colombiano pobre en extremo no tiene sino un ingreso mensual de 116.330 pesos para sobrevivir. El nuevo Gobierno incluido el Congreso deben poner a funcionar una política que cierre esta brecha, y así poder acabar con la informalidad.

Jorge Eliecer Velásquez Reyes

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Publicada por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL
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