Jueves 23 de Junio de 2011 - 12:01 AM

Juzgar, criticar y condenar nos encanta

Comparta este artículo ›

Columnista: Padre Jorge Eliecer Garcia

"No juzguen y no serán juzgados, porque con el juicio con que juzguen, serán juzgados, y con la medida con que midan, serán medidos" (mto 7:1,2).

En muchos ambientes de la sociedad, encontramos personas obrando de manera hipócrita. En todas partes encontramos personas que sirven a Dios y al demonio, hay quienes pretenden ganar el cielo solo por asistir al templo, cuando su vida espiritual está muy lejos del modelo divino que Dios nos propone en su palabra.

Ahora lo más difícil es saber quiénes son falsos o hipócritas. ¿Tenemos el derecho de juzgar el corazón y las intenciones de otros?, en general a las personas no les gusta que las juzguen o las critiquen, nadie tiene derecho dice la palabra de juzgar o condenar a nadie.

Ahora el problema es que en Colombia la justicia es muy incompetente o demasiado inclinada a favor de algunos y en detrimento de otros.

No importa cuánto admiremos a una persona; si es negativa y propensa a la crítica, a vivir emitiendo juicios temerarios, es mejor alejarlas, es bueno rodearse de personas de bendición que te permitan crecer, es bueno sin embargo ser realistas y saber con quién se anda. Recordemos el dicho "dime con quién andas y te diré quien eres".

En este tiempo de tanto conflicto, confusión y dudas, necesitamos valor para seguir adelante, hay mucho trabajo por hacer, mucho por conseguir, para quedarnos solamente en la crítica mordaz, despiadada que nos lleva a tanta critica malsana y condenatoria.

Cuando abandonamos esta práctica, somos capaces de ver el valor de tantas personas que constantemente están exponiendo sus vidas para salvar la de otras.

Si usted ha vivido sin valor, si ha enfrentado la vida con cobardía, hoy decídase y, tomado de la mano de Jesús, enfrente lo que tiene por delante con valor. La fe en Dios nos da el valor necesario para vivir en plenitud, saber que el señor está con nosotros nos llena de valentía y fortalece para salir airosos de cualquier situación.

Quizás usted ha perdido sus amigos; o fue despedido del empleo; o está llegando a la vejez y, de pronto, siente que le han dejado de lado sus seres queridos; o, tal vez, soporta un doloroso vacío interior. Puede ser que necesite mirar dentro de si y sacar todo lo que en su corazón no es bueno porque le impide ser feliz. Deje de juzgar, de criticar, de destruir y dedíquese a construir un mejor entorno, así podrá vivir en armonía y lleno de paz.

Publicidad
Autor: Padre Jorge Eliecer Garcia
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.