Jueves 05 de Julio de 2018 - 12:01 AM

López Obrador

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Columnista: Alexander Arciniegas

México es el país latinoamericano que con mayor intensidad ha sufrido el mosaico de nuestras tragedias: la violencia, el narcotráfico, la corrupción y la desigualdad. Desde Salinas hasta Peña Nieto, el PRI y el PAN, da igual, condenaron a su gente al neoliberalismo y a la guerra antidrogas; el resultado: 230 mil muertos; 30 millones de migrantes; “gasolinazos” y la inhumana privatización del agua. Tantas iniquidades explica en parte, el triunfo de López Obrador.

El carismático y austero AMLO, nativo de Tabasco en el empobrecido sureste mexicano y admirador de Juárez, Madero y Cárdenas; inició su lucha política en el ala popular del PRI, continuando luego en el izquierdista PRD, con el que en 2000 alcanzó la Alcaldía del D.F. y fue dos veces candidato presidencial.

Durante su alcaldía implementó políticas sociales y enfrentó un proceso político armado por el gobierno FOX, para sacarlo de la carrera presidencial de 2006; impase que superó apoyándose en la movilización ciudadana, aunque acabaría derrotado por el fraude electoral que eligió a Felipe Calderón.

En esta su tercera campaña a la Presidencia que cerró llenando el mítico Estado Azteca; el coco de la “venezolanización” ya no pudo volver a atajarlo. Con realismo político, el líder de Morena buscó aliados más allá de la izquierda pactando incluso con un partido evangélico.

Ganó ampliamente con propuestas sociales y nacionalistas que para algunos evocan al PRI de los setenta: independencia energética, combate a la pobreza y la corrupción, recuperación del campo y la industria para reducir la migración. Mientras en política exterior planteó una relación más equilibrada con EUA, y el retorno al principio de no intervención.

Su consigna “más becarios menos sicarios” grafica el énfasis de su política de seguridad: ofrecer educación y trabajo a los jóvenes para quitárselos a los narcos.

Ojalá este “Mujica mexicano” tenga la entereza y la fortuna para gobernar conforme a sus famosos tres principios: no mentir, no robar y no traicionar al pueblo.

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Autor: Alexander Arciniegas
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