Domingo 10 de Abril de 2016 - 12:01 AM

Acecha la Constituyente

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Columnista: Andrés Mejía

Cada vez temo más a la constituyente, porque creo que ha pasado de ser una posibilidad remota a ser, cada vez más, una posibilidad real. Y temo porque no creo que pueda salir de ella nada bueno, si consideramos lo que podría ser la alineación de fuerzas políticas en unos dos o cuatro años.

Esta constituyente, que empieza a acechar, se acerca por estas vías:

Primero, viene de La Habana. Una hipótesis que explicaría el estancamiento del proceso es que las Farc, que saben de la desesperación del Presidente por firmar algo, se endurecen cuando la foto parecía estar ya cerca. Así, ejercen mayor presión para que el gobierno les conceda cosas.

En esta hipótesis, las Farc lograrían sacar su constituyente. El gobierno, para salvar su honra, accedería, pero no como mecanismo de refrendación, sino como hecho posterior a la firma de los acuerdos, no mencionado ni pactado en éstos, y con el que el gobierno no tendría (aparentemente) nada que ver.

Segundo, viene desde las cavernas ultraconservadoras y teocráticas: su reacción a los recientes avances en igualdad para parejas del mismo sexo será buscar una reforma constitucional, sea por la vía de un referendo o una asamblea. Movilizarán masas de creyentes y lograrán peso sustancial.

Tercero, del uribismo, que ha querido constituyente desde que Uribe era presidente. Buscaría hacer contrapeso a las Farc y a sus fuerzas afines, y de paso abrir la posibilidad de que Uribe vuelva al poder. Y se adherirían a la agenda ultraconservadora ya mencionada, con la cual simpatizan.

Y lo peor, esto ocurrirá en un momento político propicio para el extremismo: la degradación del sistema político colombiano es cada vez mayor por la corrupción, la voracidad de la clase política, y la debilidad de un gobierno que les da a los caciques todo lo que haya que darles para mantener la gobernabilidad. La credibilidad de este sistema, ya muy erosionada, se irá desvaneciendo, y en ese ambiente (similar al que había cuando Chávez llegó al poder) a los moderados se les hace a un lado, y se mira con ansias a los caudillos y a los revolucionarios.

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Autor: Andrés Mejía
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