Viernes 20 de Julio de 2018 - 12:01 AM

¡Que viva el nuevo Rey!

Comparta este artículo ›

Columnista: Andres Peralta Goelkel

El pasado Domingo, cuando las selecciones nacionales de Francia y Croacia saltaron al campo de juego para definir el campeón de la copa FIFA Rusia 2018; el mundo fue testigo de un enfrentamiento plagado de mensajes y simbolismos. Se trataba nada más y nada menos, que de una final entre los equipos que mejor interpretaron, -cada uno a su modo- dos conceptos totalmente antagónicos respecto a la forma de plantear y desarrollar el juego. Algo que podríamos resumir como un choque entre la tradición representada en Croacia versus la innovación expresada por el equipo Francés.

Pero este domingo 15 de julio del 2018 será recordado además como el día que registró el enfrentamiento entre dos consignas políticas. Dios y patria versus Igualdad, libertad y fraternidad. Dos modelos de gobierno, con posturas opuestas sobre temas tan complejos y sensibles como la inmigración, los derechos humanos o la definición de fronteras. Una final inédita en todo el sentido de la palabra; digna de un torneo que rompió varios centros de gravedad y de paso sentenció al fracaso a las selecciones y/o equipos que no sepan o no puedan ir a la vanguardia de los cambios sociales y culturales que les plantea el nuevo mundo.

Ya está claro que en estos tiempos de revolución digital, se privilegia el trabajo en equipo sobre el culto a la personalidad, y la cultura de la innovación sobre la zona de confort. Quizás eso explique en parte la decadencia del fútbol suramericano frente al europeo. Está claro que en éste mundial los países suramericanos han recibido una enseñanza que no pueden olvidar y mucho menos subestimar.

El mundial Rusia 2018 presupone el fin del caudillismo, y le impone a nuestras selecciones el reto de aprender a jugar en equipo, y no en función a un solo jugador, así este se llame Neymar, Messi o James. Dura tarea la que tenemos por delante, más aún si consideramos el contexto político y social de nuestros pueblos tan proclives a este modelo de gobernanza que en el primer mundo parece estar en vías de extinción.

El fútbol deja ver tanto el brillo como las costuras de los países, pero además refleja estados de ánimo, tendencias y posturas que anuncian el devenir del planeta. Por el momento solo nos queda felicitar a Francia ¡Que viva el nuevo rey!

Publicidad
Autor: Andres Peralta Goelkel
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.