Viernes 10 de Agosto de 2018 - 12:01 AM

La era de las series

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Columnista: Andres Peralta Goelkel

aperaltagoelkel@gmail.com

Una de las sensaciones más intensas que he podido experimentar en el nuevo mundo -el de la revolución digital- lo viví hace siete años, al disfrutar en formato “on demand” de la mundialmente famosa serie de televisión norteamericana ‘Breaking Bad’. Para alguien que ya ha sobrepasado la barrera de los 40 años, el solo hecho de poder disponer de un momento a otro de cinco temporadas y 62 capítulos de aproximadamente una hora de duración cada uno, sin comerciales ni pausas, resultaba siendo una promesa irresistible; así que durante cuatro frenéticas semanas me entregué literalmente en cuerpo y alma a la historia, lo que implicó cambiar rutinas y postergar intereses. Cada día, a partir de las siete de la noche daba inicio a un ritual que se prolongaba durante horas, hasta consumir la totalidad de episodios disponibles.

Después de esa experiencia, al igual que millones de televidentes en el mundo, modifiqué para siempre mis hábitos de consumo, dejé atrás la televisión tradicional y me enfoqué en los contenidos disponibles en las diversas plataformas digitales existentes, para disfrutar de algo que los críticos del mundo han denominado como la época dorada de las series. Un formato que se ajusta perfectamente a los tiempos actuales y responde a las necesidades de los consumidores de hoy que demandan nuevas temáticas, enfoques, lenguajes y protocolos.

Y es que las series no son solo un producto de consumo masivo orientado al entretenimiento. A partir de ellas se cuentan historias que permiten vender la cultura, el turismo, las posturas políticas y/o el nivel creativo y tecnológico de un país. No en vano, ya se pueden conseguir y consumir series producidas en países como Israel, Francia, Croacia, Noruega, Suecia, Brasil, Irlanda, España o Australia que en el pasado eran imposibles de conocer y que hoy gracias a los nuevos formatos de distribución están al alcance de cualquier ciudadano en el planeta con conexión a internet. Las temáticas allí desarrolladas están a tono con el nuevo mundo: Series sobre la inclusión sexual, religiosa y racial, la corrupción política y empresarial, las posturas extremistas de izquierda o derecha, o los mitos y creencias, que nos plantean escenarios para el divertimento y el análisis. Un mundo abierto para opinar o formarse una opinión. Un mundo para escuchar y ser escuchado. Un mundo que ya no volverá a ser el mismo.

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Autor: Andres Peralta Goelkel
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