Viernes 17 de Agosto de 2018 - 12:01 AM

De Pablo Escobar a J. Balvin

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Columnista: Andres Peralta Goelkel

aperaltagoelkel@gmail.com

Si bien Colombia no es un país del primer mundo, sí se ha convertido de a poco, en una marca que al día de hoy, representa simbolismos globales muy poderosos. Para ilustrarlo, un ejemplo doloroso: El narcotráfico. Pocos temas impactan de manera tan contundente a una sociedad como el consumo de drogas ilícitas. Las razones saltan a la vista y van desde la problemática en salud pública hasta la inseguridad. Hoy, ningún país libre, del mundo moderno, puede declararse ajeno a este flagelo. Está presente en las noticias judiciales, en las culturales, las de entretenimiento, e incluso las económicas y/o de cualquier medio de comunicación físico o virtual del mundo. Y en ese sentido nuestra marca ha sido -por décadas- un referente obligado.

Aunque en el planeta existen toda suerte de maleantes, que a diario cometen diversos delitos, son solo dos los personajes que han logrado, gracias a su nivel de notoriedad, ingenio, crueldad, poder e influencia; convertirse en los grandes capos de la historia del crimen organizado: Al Capone y Pablo Escobar. Otro símbolo global colombiano que se viene consolidando, cada vez con mayor fuerza ante el mundo, es el de la música. A los consabidos y merecidos éxitos de artistas como Shakira, Vives o Juanes, se suma el relevo generacional encarnado en artistas locales urbanos como Maluma, Yatra o J. Balvin que –nos guste o no- se han tomado al mundo con sus líricas fuertes y a bordo de un ritmo que tiene la marca “made in Colombia”: el reguetón, el cual al ser fusionado con ritmos internacionales como el dance hall ha desencadenado en fenómenos como el reflejado por J. Balvin, quien no solo se ha dado el lujo de reinar en listados de música pop destinados a estrellas de la escena norteamericana e inglesa como Beyoncé o Adele, sino que además lo ha logrado con líricas en español, algo muy poco usual en la historia del mercado anglo. Pues bien, hace unos días Balvin, reconocido por la plataforma musical Spotify como el artista con mayor descargas alrededor del mundo, criticó a los artistas urbanos que a través de su música buscan exaltar la cultura narco. “Mejor hagamos música”, pidió Balvin. Y yo no pude evitar pensar que algo va de Pablo Escobar a J. Balvin.

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Autor: Andres Peralta Goelkel
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