Martes 27 de Marzo de 2018 - 12:01 AM

Vuelve Padura

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Columnista: Carlos Gómez

‘La Transparencia del Tiempo’ es la última novela de Leonardo Padura. ¡Qué refrescante resulta leer buena literatura en medio de las noticias avasalladoras de la política, la corrupción, la polarización, los odios y los anuncios de inminentes catástrofes o prometidos nirvanas que se ciernen sobre el cielo nacional! Padura vuelve con el genial Mario Conde, el expolicía que protagoniza buena parte de su obra. Al mejor estilo de las buenas novelas policíacas, Conde nos lleva de su mano y olfato por un sinnúmero de peripecias, para desenmarañar el robo de una virgen milagrosa y la trama de crímenes y traiciones que se cuece sobre la valiosa estatua.

Padura no es Agatha Christie. Es un filósofo de la vida como suelen ser los buenos escritores. Esta novela, ambientada en La Habana contemporánea, descrita como una ciudad gris, abandonada a su suerte, donde el destino de la mayoría es “irse” para poder encontrar una vida decente, con sus familias separadas por las decisiones políticas y el destino; pero donde también otros deciden permanecer, quizás por la nostalgia, el anhelo secreto de que las cosas cambiarán, la fatalidad que produce la resignación, o el convencimiento de que solo se puede ser feliz ahí.

Paralelamente, la otra historia que se teje con el presente se va devolviendo desde los años de la guerra civil española en Cataluña, hasta los lejanos años de las Cruzadas. El trasfondo histórico en los dos momentos es impecable, la profundidad de las cavilaciones de Conde y las introspecciones de Antoni Barral, en varias vidas, sacuden las convicciones propias sobre el sentido de la vida y de la historia.

“Más poderoso que la fe, la esperanza del perdón o las ambiciones materiales, lo más invencible es el miedo… El miedo y el instinto de supervivencia y no otros sentimientos son la esencia de la condición humana, la fuerza que cuando funciona lo domina todo: hasta el amor a Dios”, dice el viejo templario a Barral que no podía menos que inquietarlo.

El viejo Conde concluye, ocho siglos más tarde, “Dejas atrás el tiempo, tu tiempo, y vas asomándote cada día, a lo imprevisible…Y justo allí, en lo insondable, se prefiguraba el más tétrico vacío: en el mañana, no en el ayer”.

Padura será el próximo nobel de lengua castellana.

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Autor: Carlos Gómez
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