Miércoles 22 de Diciembre de 2010 - 12:01 AM

Esperando a que salga el sol

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Columnista: Carolina Leal Pinzón

El reto para Juan Manuel Santos que definirá  su verdadera favorabilidad en este periodo es ¿cómo fortalecer las estructuras institucionales para la reconstrucción del país ante este flagelo invernal?

Las acciones de auxilio deben trascender la caridad de Colombia Humanitaria o de cualquier tipo de recaudación que sea posible gracias al buen corazón de los colombianos, dejando en claro la existencia de ‘conciencia colectiva’ que suma a la pronta reconstrucción. Pero  a pesar de esto, es  increíble que el gobierno nacional no ponga a funcionar los decretos de emergencia que deben cubrir aproximadamente los 10 billones de pesos para la reparación del país.

Sin irnos tan lejos, no hemos visto la prontitud en atender la emergencia invernal por parte de la gobernación de Santander; un gran número de damnificados ubicados en 87 municipios esperan más que la preocupación del mejor gobernador del país, quien debería  otorgar  ágilmente  la adjudicación de contratos destinados a la atención de campamentos en zonas aisladas y de escasa  mano de obra.

Para una organizada y veloz reconstrucción se necesita la creación de Sociedades Mixtas en los municipios afectados, donde intervengan entidades estatales y privadas, y el gasto profesional y administrativo representado por estas sociedades resulta del subsidio recibido por cada damnificado, así como se hizo en Chile ante la catástrofe del terremoto. Además, Santos debe solicitar apoyo de las Naciones Unidas y la Unión Europea  para que la reconstrucción, por ejemplo de la infraestructura de carreteras, sea rápida, y así amortiguar el revés económico que  ha de  venir.  

Deben construirse al menos unas 150.000 viviendas en menos de seis meses, para unos 50 nuevos pueblos reubicados en el país, lo cual implica proyectos que incluyan a los servicios públicos involucrados y un ente que controle la eficacia de las obras, por aquello de tanto amigo de lo ajeno.

La lluvia  vapuleó a toda Colombia y nuestro Estado no estaba preparado para el siniestro más fuerte de la historia. Y así como el azote de la violencia, de nuevo las personas más pobres siguen en desventaja social por falta de políticas públicas efectivas para las poblaciones menos favorecidas.

En la ejecución de soluciones para la crisis invernal es donde realmente debemos evaluar la gestión de nuestros gobernantes, donde algunos siguen esperando a que salga el sol.

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Autor: Carolina Leal Pinzón
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