Miércoles 09 de Febrero de 2011 - 12:01 AM

En la edad de piedra

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Columnista: Carolina Leal Pinzón

Es penoso comparar las carreteras de Colombia con países vecinos que asumen un bajo crecimiento económico con respecto al nuestro, de la misma manera notar que Colombia se rajó en materia de carreteras, ubicándose en el puesto 108 de 139 países y, como si fuera poco, habrá que sumarle las 52 carreteras cerradas y las 252 con paso restringido registradas a causa del siniestro invernal a fin del año pasado.


Mientras el tema de infraestructura de transporte siga siendo "politizado", seguirá siendo incompetente para los sectores económicos, que hoy exigen vías adecuadas para una buena movilización; siendo un ejemplo en el pliego de exigencias de los camioneros que se declararon en ‘paro’ en pasados días. Pero el lío no sólo esta en el mal estado de las redes secundaria y terciaria, la mayoría de colombianos nos preguntamos ¿cuál es el cuello de botella en la red primaria, es decir, qué pasa con aquella vía que comunica y facilita el intercambio comercial de norte a sur y de occidente a oriente? Si queremos una respuesta fuera de la ineficiencia del gobierno Nacional, podríamos decir que no está clara la distribución de presupuesto para los entes territoriales que le compete el desarrollo de las redes secundaria y terciaria y el gobierno Nacional de la primaria; de la cuál ésta última es de gran prioridad, pero desafortunadamente, cuando surgió el plan 2500 que retomó a la centralización y dejó a la Nación a cargo de las redes secundaria y terciaria, debido a la falta de "preparación" de las entidades territoriales para cumplir con su parte, es más que evidente que se necesita una reestructuración de dicho plan porque lo que surgió con ello es la monopolización de las concesiones viales.


La restructuración de las carreteras debe ir más allá de los proyectos nombrados por el gobierno nacional como fortín político de defensa a tantas denuncias e inconformidades por parte de los ciudadanos, utilizando así los mismos tres proyectos de siempre: la finalización del túnel piloto de la línea, la "Ruta al sol" -vía que comunicará a Bogotá con la costa- y la recuperación del río Magdalena.


Ahora que surgen nuevos empleos y contratos viales para reconstruir las carreteras afectadas por la ola invernal, necesitamos que el gobierno nacional realmente utilice las audiencias públicas como herramienta de transparencia, pues estamos cansados de seguir viviendo en la edad de Piedra, con tan precarias vías que tenemos los colombianos.

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Autor: Carolina Leal Pinzón
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