Miércoles 08 de Junio de 2011 - 12:01 AM

Otra vez la decencia

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Columnista: Cesar Gonzalez Muñoz

Óscar Paredes, director de Ingeominas desde hace sólo tres meses, está haciendo una tarea responsable y competente. Esto es lo que le ha permitido al ministro de Minas y Energía declarar que el ambiente de regulación y supervisión de las industrias mineras es una auténtica ruina.


¿Qué van a decir ahora los juiciosos analistas que calificaban como un atentado contra el progreso el movimiento ciudadano de oposición a Santurbán/Greystar y a otros ultrajes a la Ley en materia de extracción minera?


Rodado anunció la suspensión del trámite de 19 mil solicitudes de licencias. Con el supuesto "activismo empresarial" que el sólo número refleja, ningún Estado sería hoy capaz de gestionar a derechas su papel regulador. Lo que estaba viviendo Colombia ¿era una energía emprendedora sin límites, o un asalto a las débiles instituciones mineras? Una feria de bandidos. Seguramente un número de solicitudes en proceso corresponde a proyectos serios y auténticos. Son víctimas del tropel de tramposos. Ahora el gobierno debe ponerse a construir el mapa verdadero de la minería sostenible y restituirle la decencia a ese sector de la administración pública.


Mientras tanto, ay de la locomotora.


En Internet he visto que el Estado de Australia Occidental es, entre las siete jurisdicciones federales, la región minera por excelencia en un país donde la minería y los hidrocarburos son de la esencia económica y social. En Australia Occidental hay más de 500 proyectos mineros comerciales, 900 operaciones mineras y 70 campos petroleros y gasíferos. El PIB anual del Estado en minas e hidrocarburos vale unos 55 mil millones de dólares y la minería contribuye con más del 80%.


Para un título de exploración minera, el proponente somete su solicitud a la autoridad responsable. Ésta debe obtener la opinión de diversas agencias públicas. Los propietarios del suelo, las comunidades nativas y el público en general deben ser informados de la solicitud en trámite; se requiere un estudio ambiental, especialmente en áreas "sensibles" desde el punto de vista ambiental y social. Una corte estadual estudia las objeciones y recomienda las decisiones que ha de tomar el gobierno. Las licencias de exploración tienen una vigencia de cinco años, que puede extenderse si el licenciatario demuestra que requiere ulteriores trabajos exploratorios. No hay límite al número de licencias que una persona o sociedad puede poseer en cualquier momento.


¿En qué se parece esto a la feria de bandidos en que llegó a convertirse el mundo de la minería en Colombia?

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Autor: Cesar Gonzalez Muñoz
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