Jueves 29 de Marzo de 2018 - 12:01 AM

Dinosaurios del siglo 21G

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Columnista: Christiane Lelievre

Cuando todo cambia a su alrededor, mal haría uno en quedarse estático y funcionando con parámetros e ideas obsoletos. Es arriesgarse a ser un dinosaurio mental sobreviviendo en el siglo 21. De estos que repiten que “todo tiempo pasado fue mejor” (cuando lo que tienen es nostalgia por su juventud pasada), que “ya no hay valores” (cuando los hay, pero diferentes) o que lamentan la “pérdida del temor a Dios” (ignorando así el Dios bondadoso y amigo del libre albedrio). Algunos dinosaurios desenfocados se exponen a desagrados o sanciones cuando perpetúan acciones que fueron normales o aceptadas y son ahora prohibidas y punibles. Antes los jefes de hogar podían aplicar fuertes castigos corporales a sus hijos o hijas, también a “sus” mujeres. Igualmente, los maestros – y maestras – podían acudir a sanciones físicas para educar. Antes, una mujer no podía votar, trabajar, heredar o salir del país sin autorización de su cónyuge. Antes, ciertas formas de seducción eran permitidas sin ser percibidas como acoso o violencias, y menos ser pasibles de sanciones. Antes, pudientes políticos o empresarios del cine podían abusar sexualmente de una camarera o aspirante a actriz sin que ellas pensaran siquiera quejarse y menos denunciar. Antes un jefe podía “echarle los perros” a una mujer en posición de subordinación sin que ella lo denunciara, o bien porque lo consideraba como gajes del oficio o bien porque sabía que no serviría de nada denunciar, ya que ella quedaría culpada de su propia desgracia. Hoy estas conductas denunciadas son punibles y merecen oprobio. La libre tenencia de armas en Estados Unidos es ahora cuestionada por sus funestas consecuencias. Normas válidas en el tiempo del Lejano Oeste, innecesarias y contraproducentes hoy en día. La novela Lolita, antes considerada“gran novela de amor”, ahora está vista como una novela de abusos y sometimiento de una adolescente manipulada por un hombre mayor. Afortunadamente, con los cambios, estas dudosas conductas normales en tiempos pasados son ahora inaceptables, censuradas y sancionadas.

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Autor: Christiane Lelievre
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