Jueves 16 de Agosto de 2018 - 12:01 AM

Raíces de las violencias

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Columnista: Christiane Lelievre

Por casualidad volví a leer partes de la obra de la terapeuta Alice Miller, quien escribió varios libros sobre el maltrato infantil y el origen de la violencia y logró movilizar, en los años 80, el Consejo Europeo en contra de los castigos corporales en la educación. Se pretendía así frenar actos considerados formadores, pero que contribuyen a producir personas adultas con tendencia a la violencia. Anotaba Miller que los niños maltratados y humillados no se vuelven todos monstruos, pero que todos los adultos monstruosos fueron niños maltratados y humillados. Y que “está científicamente comprobado que los efectos devastadores de los traumatismos infligidos a los niños repercuten inevitablemente sobre la sociedad”. Concluía que “esta verdad debería llevar a modificar fundamentalmente nuestra sociedad, y sobre todo a liberarnos del crecimiento ciego de la violencia”.

Ahora bien, maltrato son los golpes, las sacudidas y otras presiones físicas, pero también los gritos y amenazas, las burlas, el chantaje y autoritarismo. Hoy día se sabe la importancia no solo de la infancia, sino también de la “primera infancia”, desde el útero hasta el ingreso al sistema escolar. Importan la lactancia, los aprendizajes de dejar el pañal, comer y compartir los espacios y juguetes con otros infantes. Son actos sencillos de la vida cotidiana, cuyo aprendizaje a menudo da lugar a presiones, autoritarismo y sanciones, y que son cruciales para un feliz desarrollo que estimule la curiosidad, las iniciativas y permita una adecuada convivencia con los demás.

Por lo tanto, se debe celebrar y no temer que hoy en día pequeños de tres años ya puedan decir lo que quieren o no quieren, lo que les gusta, lo que les enfada o les produce alegría, y puedan hacer sus ensayos y errores bajo la cariñosa protección de sus padres o adultos encargados; que obedezcan porque saben que así evitan algún peligro, o que es necesario en el momento y no sujeto a la arbitrariedad del adulto responsable.

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Autor: Christiane Lelievre
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