Jueves 30 de Agosto de 2018 - 12:01 AM

El laberinto de la pobreza

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Columnista: Christiane Lelievre

Un estudio reciente de la OCDE señala que, en países como Colombia, la movilidad social se estancó y la desigualdad aumentó en la última década. Y se requiere actualmente 11 generaciones, correspondientes a 330 años, para salir de la pobreza. La inmovilidad social es tal que, si se nace pobre, lo más seguro es que se muera también pobre, dejando además una descendencia que permanecerá siglos sin tener como asegurar sus necesidades básicas.

La pobreza económica tiene unos enredos que hacen que se reproduce casi sistemáticamente. Se reproduce sola, garantizando así la riqueza y bienestar de pocos a costilla de muchos. Si uno nace en este laberinto, le cuesta bastante encontrar la salida.

Tiene 20 años y puede ser cualquier chica nacida de la pobreza. Esta que se transmite de generación en generación gracias al sistema económico imperante, la desidia oficial, la corrupción y la desesperanza asistida. Tiene dos hijas de padres diferentes (uno que “no responde”, otro que está en la cárcel), una escolaridad de primaria mal cursada, anhelos irreales de ser “una gran profesional” para sacar a sus hijas adelante. Trabaja a ratos en oficios precarios. Quiere planificar y parece informada, pero se enreda en el laberinto administrativo cruzado por las opiniones de los funcionarios: muy joven para una solución definitiva, tiene “solo” niñas, debe traer la prueba de -no- embarazo, no hay la inyección en estos días, vuelva el otro mes, etc. “No tiene Sisbén”, porque no salió en el censo; nadie le da razón. Quiere estudiar, entonces busca cómo ser bachiller en seis meses, con clases los fines de semana. Quiere trabajar. Consiguió algo, pero no tiene para el transporte. No tiene con quién dejar a la bebé, ni para comprar pañales y dejar las coladas listas. Tan pobre que no puede ni trabajar; enredada entre su doble maternidad y la falta de dinero, de tiempo, de ayuda y acompañamiento.

¿Pura ficción? No, pura realidad; la de los otros.

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Autor: Christiane Lelievre
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