Lunes 14 de Noviembre de 2016 - 10:22 AM

Perdimos los ciudadanos

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Columnista: Claudia López

En la Comisión Primera de Senado había dos Actos Legislativos enfocados en los salarios de los congresistas en el país: uno, del Verde, buscaba disminuir el salario y el otro de los uribistas buscaba congelarlo; el primero nunca llegó a debatirse y el otro fue aprobado por la unión de uribistas y santistas, que no han podido coincidir para hacer la paz, pero se unieron para mantenerse privilegios. 

Esta semana pasó lo que preveíamos que pasaría: los senadores no votarían a favor de la reducción de su salario de 40 salarios mínimos a 25, es decir de $28 millones a $17, y por el contrario, dirían que mantenerse por 4 años más un salario de $28 millones es un  acto "generoso" con los colombianos. Para adornar lo insostenible de la conclusión salieron a medios de comunicación afirmando que el congelamiento de salarios es en realidad una disminución. En otras palabras que les agradeciéramos porque no iban a ganarse $35 millones en los próximos 4 años. Toda una gala de generosidad en momentos en que el Congreso se apresta a tramitar una reforma utributaria que aspira a sacarle $22 billones de pesos de los bolsillos a los colombianos.

En la actualidad el pago mensual a los congresistas corresponde a 36 veces más de lo que se gana un colombiano promedio, y a 15 salarios mínimos más de lo que se gana un Ministro en Colombia y de lo que se ganan en promedio congresistas de otros países. Si se compara con países como Estados Unidos los congresistas ganan 11 salarios mínimos, en Venezuela 9 y en Argentina 20. ¡Que los congresistas colombianos se ganen 40 salarios mínimos  es a todas luces una absoluta desproporción! 

La incapacidad del congreso y de la clase política de autoreformarse no se refleja solo en el tema de salarios. En estos 2 años en el Congreso han negado las propuestas verdes de que hagan pública su declaración de renta, bienes y patrimonio, también la que les exigía rendir cuentas una vez al año sobre su gestión política y legislativa. También negaron nuestra propuesta para limitar su estadía en el mismo cargo a maximo 3 periodos y ni siquiera se han dignado dar primer debate a nuestro proyecto para tramitar y ejecutar en audiencias públicas el presupuesto. 

La corrupción seguirá disparada en tanto los congresistas y la clase política no tenga que hacer transparente su información, rinda cuentas a la ciudadanía, tenga que tramitar el presupuesto publicamente y sobre todo mientras siga ganado elecciones a pesar de no hacer nada de lo anterior.

¡Esta semana volvió a quedar demostrado que es más fácil desmovilizar a las Farc que domesticar y controlar a la clase política! 

 

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Autor: Claudia López
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