Febrero 13, 12:01 am
Imagine por un instante que usted no puede caminar. Que por algún desafortunado accidente o porque la naturaleza decidió, usted debe valerse de una silla de ruedas para movilizarse. Ahora, imagine que debe desplazarse con su silla hasta la puerta de su casa. Quiere salir. Necesita hacer una compra, visitar a un amigo o simplemente distraerse. Abra la puerta. ¿Puede seguir adelante?
Febrero 6, 12:01 am
No hay duda. Las mujeres le debemos al feminismo estar donde estamos: igualdad de oportunidades, independencia económica, reconocimiento profesional