Sábado 04 de Agosto de 2018 - 12:01 AM

Más plástico que peces en el mar

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Columnista: Diva Criado

Los eventos climáticos varían de un continente a otro, todos tienen un denominador común, el cambio climático. La ola de calor que por estos días afecta a Europa, con temperaturas sin precedentes, sequías y extensos incendios forestales es considerada por la Organización Mundial de Meteorología (OMM) como un evento excesivo. El calor contrasta con lluvias extremas en otras latitudes.

Altas temperaturas y golpes de calor hacen que muchas personas, especialmente ancianos y niños, sean hospitalizados; en Suecia, los incendios forestales se han extendido hacia el norte, alcanzando el circulo ártico.

El calentamiento global es de un alcance mundial sin precedentes, especialmente peligroso para los seres humanos. Sus efectos amenazan desde la producción de alimentos hasta el aumento del nivel del mar, incrementando el riesgo de inundaciones catastróficas.

Investigaciones científicas señalan que en el futuro, la mortalidad por olas de calor se disparará debido al cambio climático. Las olas de calor y las lluvias extremas serán más frecuentes, intensas y duraderas, porque la acumulación de gases de efecto invernadero afectan la atmosfera.

Según los expertos, los efectos del cambio atmosférico que produce el calentamiento global inducido por la actividad humana es el mayor problema. Los humanos hemos explotado los recursos que nos ofrece el mar. El plástico es uno de los materiales más contaminantes para el océano y puede tardar más de mil años en biodegradarse.

Un estudio realizado por la revista Science, indica que más de ocho millones de toneladas de botellas de plástico llegan al mar cada año. Estiman que en el año 2050 habrá en el mar más plástico que peces. Los residuos acaban en el fondo del mar como macropartículas, entran en las cadenas alimentarias marinas y terminan en nuestros platos. Se ha descubierto que los peces se han vuelto adictos al plástico, los pájaros también.

Buena parte del conocimiento que tenemos sobre los problemas medioambientales se lo debemos a las redes satelitales en órbita. Ellos monitorean el tiempo atmosférico y el clima en la tierra. Captan la deforestación de la Amazonía, el avance de huracanes o el deshielo de los glaciales. El cambio climático puede verse desde el espacio a través de la Agencia Espacial Europea (ESA); imágenes tomadas por el Copérnico Sentinel-3, hace apenas una semana, muestran cuanto ha cambiado la vegetación.

Fomentar el reciclaje, gestionar los residuos y voluntad gubernamental, para incentivarlo sería una buena solución.

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Autor: Diva Criado
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