Lunes 27 de Agosto de 2018 - 12:01 AM

Paraíso Perdido

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Columnista: Donaldo Ortiz Latorre

Parece que en Colombia la corrupción se eternizó. Casi surreal, los discursos son unos y los hechos otros. Ciertos políticos tradicionales son unos genios a la hora de convencer al pueblo de que van a cambiar la situación del país y el pueblo colombiano por su parte aparece como el más ingenuo de todos, creyendo siempre en esta clase de promesas.

Ironías. Aún conociendo esta historia de corrupción, y sabiendo quiénes la hacen, no faltan los que creen que es posible cambiar la situación eligiendo a los mismos de siempre para el Congreso, para el Gobierno nacional y para las alcaldías y gobernaciones. El mal alcanza a demasiados congresistas y políticos locales y nacionales, pocos se salvan. Sus campañas han sido financiadas por el narcotráfico, por los contratistas o por las grandes empresas que esperan siempre un retorno, un dividendo. Todos quieren un pedacito del saqueo, todos quieren un favor de vuelta. Nadie construye país desinteresadamente.

Hay personajes que se repiten en estas historias porque las coimas se reparten en dosis iguales y a los mismos. Sus nombres suenan y resuenan; los mismos contratistas, los mismos administradores, etc. Incluso los hay que no tienen títulos. Las maletas de todos ellos salen llenas y paran en caletas o en los paraísos fiscales. Pero nadie cuenta nada porque peligra y porque al final le dan tanto que le cierran la boca por las buenas o por las malas. Ellos ejercen la justicia a su manera y hasta ahora han triunfado así. ¿Seguirá la desfachatez? No hay duda.

La consulta, hasta donde hemos visto, no pasa, y eso no debería enorgullecer a nadie. Bueno a algunos. Hay trabajadores que se levantan y se esfuerzan por conseguir todos los días el mínimo vital, mientras otros sin el mayor esfuerzo reciben millones robados. Y los profetas, aquellos que anuncian y vislumbran el desastre, no son tenidos en cuenta. Ni aquí ni en el mundo judío eran escuchados. Son los mismos que todavía intentan ser voceros de un ideal inédito: “el de conciliar el ejercicio del poder político con la justicia social”.

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Autor: Donaldo Ortiz Latorre
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