Martes 31 de Julio de 2018 - 12:01 AM

‘Kiko’ Navarro

Comparta este artículo ›

Columnista: Eduardo Muñoz Serpa

La noticia de su deceso me entristeció. Él se había convertido en uno de aquellos seres de quienes, pese a no conocerlos, somos amigos, pues en horas de la tarde, día tras día, ponía su grano de arena para que vivir fuera grato a quienes teníamos el privilegio de escuchar el exquisito programa de boleros que difundía a través de la emisora cultural de la UIS.

La frescura de su voz, su dicción y conocimiento sobre compositores, intérpretes y situaciones por las cuales se había compuesto cada bolero, las versiones que de tal pieza musical había y cuál era más agradable, hicieron amables las tardes bumanguesas.

Solo tangencialmente, a través de remembranzas de terceras personas, se de algunos pasajes de su vida, pero eso no tiene importancia, pues compartíamos no solo el gusto por ese gran ritmo que es el bolero, sino que nos identificábamos con el placer de oírlos en voces de cantantes de los años 50, 60 y 70 y de las versiones y arreglos que fenomenales orquestas y grupos musicales de Venezuela, México, Cuba y los países del Caribe le hicieron a las partituras originales y grabaron para que quedaran para siempre y así, pese al paso del tiempo y ene número de avatares, cada vez que se oyen, nuestros espíritus se relamen de gusto, pues se vuelve presente lo que nunca ha debido irse.

Sé que estos riscos bumangueses solo fueron suyos desde cuando su trajín de hombre de radio lo trajo a vivir entre nosotros, pero es emblemático en la radio de Santander, fue vital su concurso a ella durante más de 50 años y la vida hizo que su voz quedara engarzada para siempre en el fondo de todos aquellos que gustamos de la radio bien hecha y del buen gusto por la música, que se compuso no para que durara un instante, sino que permaneciera para siempre.

Publicidad
Autor: Eduardo Muñoz Serpa
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.