Viernes 23 de Marzo de 2018 - 12:01 AM

Ahora viene lo importante

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Columnista: Eduardo Pilonieta Pinilla

Circula en la red el siguiente mensaje de Rodrigo Londoño, alias “Timochenco”: “Lamentablemente mi estado de salud, no me permite seguir en la batalla hacia la revolución. Reitero todo el apoyo del partido FARC a Nuestro Candidato Gustavo Petro quien nos llevará a unirnos en la victoria con nuestra patria hermana Venezuela”. De modo que no lo decimos nosotros, lo están pregonando las izquierdas, apoyadas por el partido de las FARC, organizado y dirigido por un grupo de personas que no solo estuvieron tantos años fuera de la ley sino que además azotaron este país dejando una huella de dolor y sangre por donde pasaron y que hoy, este nefasto gobierno, los ha convertido por arte de magia en prohombres, llevándolos en andas al Congreso como si fueran personas de bien.

Cuba y Venezuela son el resultado del modelo político que se pretende establecer en Colombia; solo basta dar una mirada a lo que sucedió y sucede en esos países en donde el fracaso absoluto de la revolución socialista ha dejado destruido el tejido social, imponiendo el hambre, la escasez y el desarraigo que todos hemos apreciado y que podemos constatar simplemente mirando el ejemplo claro del país vecino para ver cómo lo han llevado al descalabro total, gracias a una dictadura disfrazada de democracia.

Esta es la perspectiva que nos espera si creyendo en falsas promesas terminamos votando por esa izquierda revolucionaria que so pretexto de reivindicar a la clase menos favorecida, que serán los que terminan pagando los platos rotos, acabará arruinando el país, como sucedió con nuestros hermanos venezolanos.

Nosotros creemos que las cosas son claras: o queremos una patria que, desde luego, hay que recomponer en muchos aspectos, pero dentro de los cánones de la democracia, o pretendemos un país con una crisis absoluta, con una dictadura disfrazada, sin alimentos, sin fuentes de trabajo, sin salud, con una inflación galopante y lo más preocupante, sin esperanzas de futuro.

En nuestras manos está la decisión que hoy nos pone en una situación de emergencia que solo se resuelve mediante una votación abrumadora, consciente y responsable.

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Autor: Eduardo Pilonieta Pinilla
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