Viernes 20 de Julio de 2018 - 12:01 AM

Huevos con tocino

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Columnista: Eduardo Pilonieta Pinilla

Desconocemos quién lo escribió pero lo reproducimos, con la venia de su anónimo autor, pues recoge la apreciación de muchos colombianos que sienten que la paz pactada con las Farc fue y continúa, siendo una sociedad entre una gallina y un marrano para vender huevos con tocino, y no es necesario ser muy ilustrado para saber quién es el marrano en todo este asunto.

“Se van destapando las cartas en la mesa de juego de la paz con las Farc-EP. Todo indica que alias Iván Márquez será el jefe supremo “comandante” de las Farc-EP, de ahora en adelante”.

“El comandante militar será alias el paisa y los miembros del nuevo secretariado: alias Gentil Duarte; alias Rodrigo Cadete; alias John 40 y habrá otros más de la cuarta y quinta generación con “méritos” delictivos para llegar a la cúpula”.

“Mientras reorganizaban los mandos en el Guaviare, distraían la atención pública y militar con el frente al mando de guacho en la frontera suroccidental con el Ecuador.

“Conclusión: 1. Reformaron y renovaron el aparato armado, con personal joven y más eficiente. 2. Crearon y armaron una estructura política que no tenían con partido y 10 congresistas para adelantar trabajo legislativo y preparar la estrategia electoral para la elecciones regional del 2019. Ahora quedan con brazo armado en las regiones, financiación mafiosa y brazo político institucional en los centros urbanos. 3. Además con poder judicial propio, la JEP”.

Habrá que volver a plantear el tema sobre si la respuesta a esta situación tiene que ser de control militar y entonces va a salir de perlas, para las izquierdas adoloridas, pues empezarán a encontrar el culpable de todo ello que al final va a ser el doctor Uribe y no la realidad nacional.

Ya tuvo las Farc su oportunidad: la zanahoria; ahora nos toca reaccionar, pues de lo contrario, en muy poco tiempo volveremos a tener una delincuencia narcotraficante disfrazada de revolucionaria cometiendo los mismos delitos por los que nos tuvimos que dar la pela de olvidarnos, perdonando a sus autores y premiándolos volviéndolos padres de la patria.

Ojalá el nuevo Gobierno no se deje engañar.

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Autor: Eduardo Pilonieta Pinilla
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