Viernes 07 de Septiembre de 2018 - 12:01 AM

La Posada del Peregrino

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Columnista: Eduardo Pilonieta Pinilla

Dicen que la mano izquierda no debe saber lo que hace la derecha; sin embargo, hay casos en los cuales callar no es una buena política pues las acciones sociales deben ser no solo conocidas, sino apoyadas por todos. ¿Sabía usted, amable lector, que en Bucaramanga existe una institución de servicio social que protege a las gentes de escasos recursos suministrándole por solo $500, si los tienen, un almuerzo balanceado para quienes no pueden costeárselo de otra manera y que en la actualidad se están entregando un promedio de 450 diarios? ¿Sabía usted que existe una institución educativa de nivel básico en donde se brinda de manera gratuita para el estudiante los primeros años de educación suministrándole: la educación, la alimentación, los textos escolares y los uniformes, todo ello gracias a la generosidad de quienes, mediante un aporte mínimo mensual, apadrinan a esos niños hijos de personas de muy bajos recursos económicos? ¿Y sabía usted que también existe una institución en donde, de manera gratuita, se da alimentación y alojamiento a los acompañantes de escasos recursos de los niños enfermos de cáncer, pacientes del Hospital González Valencia? Hay muchas maneras de apoyar, por ejemplo: ayudando a servir los almuerzos que a diario se dispensan; apadrinando un niño en la institución de enseñanza mediante el pago de la suma mensual de $100.000; haciendo aportes financieros o en especie que permitan obtener la materia prima de lo que allí se suministra, o de cualquier otra manera que se pueda, recordando que no es cuestión de dar lo que nos sobra sino de ayudar con lo que se necesita. Pues bien, hemos hablado de la “Posada del Peregrino”, institución que hace 30 años viene haciendo todo esto de lo que hemos relatado y ello gracias al trabajo de un equipo conformado por gentes de buena voluntad: miembros del movimiento EMAUS; empresarios de la ciudad y espontáneos en general, coordinados por una junta directiva dirigida por dos personas que han dedicado su vida al servicio de los más necesitados: Jorge Azuero Díaz y Sheyla Assaf de Azuero, que son el auténtico motor de este ambicioso proyecto y quienes dedican el esfuerzo requerido para permanecer y crecer para bien de todos aquellos que lo necesitan.

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Autor: Eduardo Pilonieta Pinilla
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