Jueves 06 de Abril de 2017 - 12:01 AM

Suratá y Gramalote

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Columnista: Epistolas Laicas

Estas dos poblaciones, hermanas en el desastre y el olvido, víctimas de promesas oficiales que se pronunciaron en sus localidades pero que terminaron vertidas en las tuberías de aguas negras, fueron cruelmente maltratas por la naturaleza con uno de sus fenómenos devastadores. La fortaleza y el aguante de sus gentes, pero sobretodo su pundonor para sobreponerse a sus infortunios, abandonadas totalmente por el Estado y sus gobernantesmentirosos, mantienen las esperanzas porque son sus derechos inalienables de lograr algún revivir en una población reubicada y reconstruida para recomenzar la escritura de su nueva historia.

Pero no es engañando a sus ingenuos pobladores como ya ocurrió en una de ellas, entregándoles las primas casas de la reconstrucción, levantadas con cimientos de metro y medio de profundidad, cuando el piso firme se encuentra a no menos de 15 metros. O fue mal elegido el lugar, o hubo otros intereses, los de siempre, en su adquisición. Lo cierto es que ya empezaron a presentarse problemas de asentamiento y estas nuevas casas aun no tienen servicios de gas ni de agua.

Este es un ejemplo palpable para advertir dónde se encuentra la verdadera acción gubernamental que busque la paz, porque esta empieza por la equidad y no por el abandono, el engaño y la mentira contra gente digna de la mayor consideración y respeto. No nos extrañemos que si alguien, tiene la osadía de recordarle a JMS sobre el ostracismo a que han sido sometidas estas dos poblaciones, su respuesta será la que ahora utiliza para justificar sus más graves errores: “me acabo de enterar”.

Surateños y Gramaloteros (si estos son gentilicios correctos),son colombianosy de nosotros merecedores de respaldo y admiración. Y pensar que todas sus tribulaciones podrían solventarse y solucionarse con los costos perdidos de solo 10 congresistas deshonestos en un año, sin aserrío.

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Autor: Epistolas Laicas
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