Jueves 07 de Junio de 2018 - 08:51 AM

Mi voto es para Iván Duque

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Columnista: Francisco Bernate Ochoa

Sin duda los tiempos que corren son mucho mejores que los anteriores en cuanto a la libertad de expresión. Cuando era niño preguntarle a alguien por quién iba a votar equivalía a consultarle el sueldo al papá o la edad a una mujer. Temas vedados. Muchas personalidades hoy han hecho público su voto, lo cual en absoluto les resta credibilidad, o les otorga un sesgo frente a su trabajo, por lo que me atreví a revelar el sentido de mi voto, que será por Iván Duque.

Reconozco en Gustavo Petro un hombre de una elevada inteligencia y sensibilidad social, un político curtido que conoce buena parte de las necesidades de Colombia, y no creo que su camino sea el de llevar a Colombia por el sendero del socialismo del Siglo XXI. Creo que tiene dos problemas serios y una gran virtud que me impiden tenerlo como una opción presidencial para el país en el que creo. Dos problemas: uno, no es un buen administrador como lo demostró su paso nefasto por la Alcaldía de Bogotá, marcada por el desorden administrativo, la arrogancia, el carácter despótico del mandatario que no oía a sus colaboradores; y, dos, me preocupa su círculo más cercano. Las personas que lo rodean y a quienes sí oye tienen marcadas posturas revanchistas y son tozudos e implacables a la hora de perseguir a quienes consideran enemigos. La gran virtud de Gustavo Petro y donde se desempeña mejor que nadie es en la oposición. Como congresista, nadie puede negar que Petro fue riguroso, juicioso, sus debates fueron siempre documentados, y la realidad es que como parlamentario encarna el necesario contrapeso respecto del gobernante de turno.

Por el contrario, veo en Iván Duque un político joven, que materializa la renovación de la política colombiana y la llegada de mi generación a espacios reales de poder. Sus planteamientos relacionados con el crecimiento económico fortaleciendo al pequeño empresariado colombiano y la modernización del Estado a través del empleo de la tecnología permitirán la inserción de Colombia, finalmente, en el Siglo XXI. En todas sus intervenciones ha demostrado conocer la realidad nacional y presenta soluciones alcanzables para un país como el nuestro. A ello, debe sumarse que las importantes alianzas que ha recibido de diferentes sectores le garantizarán un amplio margen de gobernabilidad.

Creo que tenemos dos excelentes candidatos, con dos visiones respecto del tamaño y las funciones del Estado radicalmente diversas, y creo que en los últimos ocho años Colombia ha aumentado significativamente en gastos y burocracia innecesaria, dependiente ya no del café, sino del petróleo y de la carga impositiva a los ciudadanos y a las empresas, y ello es simplemente insostenible.

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Autor: Francisco Bernate Ochoa
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