Sábado 19 de Mayo de 2018 - 12:01 AM

Tiempos de manipulación

Comparta este artículo ›

Columnista: Gisela Ruiseco Galvis

Las Naciones Unidas hace poco declararon que Facebook fue un detonante de la masacre en Myanmar contra los Ronhinyarohinyá. También se ha considerado la responsabilidad del gigante virtual en el ascenso de Trump al poder. Y en el Brexit. Desde afuera de cada país no se entienden estos procesos. ¿O alguien externo a los EE UU puede discernir cómo fue posible que se eligiera a Trump? Es en cada idiosincracia donde se engrana el mecanismo que exacerba el miedo y el odio, para ganar votos.

Nadie cree que lo están manipulando; si fuera claro de ver, no tendría efecto. Se encauza el descontento de las personas, reduciendo temas complejos de la sociedad a un blanco y negro: siempre hay un malvado sin fisuras- -, y un “nosotros” a salvar.

Como se analizó respecto a Trump, el lenguaje manipulador equivale al del que habla con niños. La barrera de lo aceptable baja cada vez más, se expresan prejuicios sin tapujos - –el nivel de los “memes” que circulan es deprimente–. El incremento del racismo en Europa en los últimos años es un ejemplo lamentable.

Los engaños pueden acabar mostrando el cobre, incluso, la prensa puede dedicarse a desmentirlos, pero esto no anula el efecto. Así sucedió en la campaña del Brexit o en las últimas elecciones en Austria. También, en las campañas uribistas del “No”, ni siquiera hubo que comprobar que se manipulaba emocionalmente: el responsable lo declaró con orgullo de marketing triunfante. Concretamente: ‘Timochenko’ no será ahora presidente; de la supuestos peligros de la “ideología de género” ya no se habla. y Santos no le entregó el país al “Castrochavismo”. ¿Hay alguien que se retracte?

Detrás de la incitación al miedo: “no queremos ser Venezuela”, hay una ideología retrógrada.

Y continuismo, aunque se presenten como oposición.

Publicidad
Autor: Gisela Ruiseco Galvis
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.